A estas alturas y después de analizar lo ocurrido el jueves pasado en Culiacán, nadie puede negar que después de las personas fallecidas, el principal damnificado del torpe operativo realizado en esa ciudad sinaloense, no es otro más que el mismísimo presidente de la república. Ese día la Guardia Nacional de Alfonso Durazo no pudo proteger ni a su jefe máximo, al que, tras los lamentables hechos, medio mundo calificó de manera reprobatoria.

Cuitláhuac García salió oportunamente a respaldar las decisiones y explicaciones del ejecutivo federal, sin embargo, ese apoyo discursivo pasó desapercibido en razón de que ambos provienen del mismo partido político y es por todos sabido que el gobernador veracruzano es una novel creación sostenida por su amigo Andrés Manuel. 

La primera declaración solidaria en favor de AMLO la dio el domingo en Cancún el exgobernador Miguel Alemán Velasco ante un auditorio empresarial en la cumbre anual de negocios que organiza como presidente de la Fundación Alemán. “Me consta que fue un error de sincronización” dijo con seriedad, agregando que “él ( el presidente) evitó una matazón al respaldar la decisión de su gabinete de dejar en libertad a Ovidio Guzmán”. 

Unas horas después sería el también exgobernador Dante Delgado Rannauro el que brindara palabras de apoyo al mandatario nacional en esas decisiones. Pero lo más interesante en sus expresiones ante los reporteros, fue el haber anunciado una gran convocatoria a la ciudadanía para trabajar por el desarrollo de Veracruz.

Esto significa que tres personajes importantes de la vida estatal, en estos momentos, coincidieran en manifestar su aprobación y apoyo a López Obrador.

Pero también existen otras lecturas que deben tenerse en cuenta. La más relevante es el mensaje o guiño que Alemán y Dante envían en el mismo día al jefe de la política nacional. Lo envían con el peso que representan, en semanas en que el duartismo parece querer mostrarse como una opción viable ante la gente que aún lo sigue, ante el partido morenista y ante la errática cúpula de gobierno.  

Alemán y Dante han coincidido en épocas pasadas y también en proyectos políticos. Deciden aparecer en batería, ante la grosera y grotesca evidencia de que algunos corruptos generales duartistas están tripulando a bisoños funcionarios cuitlahuistas del primer nivel, ejemplos de ello hay en el Congreso y en algunas otras áreas destacadas, que ya se irán descubriendo.

Y un punto de conexión entre Dante y Alemán, pudiera ser Héctor Yunes, quien desde hace años cuenta con relaciones y simpatías con ellos, y quien proyecta repetir como candidato a la gubernatura.

Adicionalmente, en estos tiempos en que las leyes se acomodan a las necesidades del que gobierna, otra lectura puede ser que Dante, o alguien de su cuadra y sello, pretenda inscribirse como prospecto a sustituir a Cuitláhuac, considerando que la rumorología en este sentido tiende a mantenerse entre los grupos de poder. El primero de diciembre de 2020, se estaría confirmando esta posibilidad.

Habrá que ver que dice el súper delegado Manuel Huerta, quien supuestamente se descarta y desdeña la de cuatro años, porque quiere buscar la de seis. Este posible escenario, recuerda aquel vaticinio que un conocido le adelantó a Pepe Yunes a mediados de 2015: “Si no aceptas la de dos, difícilmente ganarás la de seis. Después de un Yunes, la población no va a elegir a otro Yunes. Creo que deberías leer los tiempos y revisar tus posibilidades reales”.

Pero el político de Perote solo hacía caso a sus complacientes y obnubilados amigos. Decidió buscar la candidatura de seis años para terminar solo como un pequeño fantasma de la política. Sus cercanos cuentan que fue por gusto, por falta de trabajo y por soberbia.

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