“Mi maestra me dio un beso a la salida/ porque hice los palitos parejitos”, cantaba en su programa infantil Chabelo, el payaso aquel de las célebres y engañosas “catafixias”. Y parece que es la canción adoptada por el gobierno veracruzano y por su inútil congreso en estos tres años de dilemas y crucigramas financieros con el gasto público: ¿O hay cosas que se quieren esconder, o no cuadran las cuentas, o cómo explicarlo? 

Cuando menos es lo que parece si observamos la armonía y adormecida complicidad que existe entre el ORFIS, el gobierno de Veracruz y los diputados jarochos en torno al esperado Informe de Resultados de la Cuenta pública del primer año de la administración cuitlahuista que no termina de hacerse porque la maestra Delia González Cobos sigue contando o buscando bolitas y palitos.

Y la señora auditora lo hace contraviniendo la ley y siendo negligente y omisa respecto a las funciones que tiene como titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado (ORFIS), apelando a increíbles prórrogas que solicita y que fácilmente le conceden los disciplinados diputados de la legislatura actual.

El colmo de estos legisladores que no saben legislar, pero que sí saben ser abyectos hasta la ignominia, es que, en alguna de las últimas visitas de la dama al salón de plenos para concretar la tercera o cuarta prórroga solicitada, que por cierto, le concedieron hasta septiembre de este año, los tristes diputados se atrevieron a botar al suelo el poco prestigio que pudieron haber conservado. Estas fueron las brillantes perlas que soltaron los legisladores sin rubor alguno:

De la oposición y de la “aguerrida” cuadra de Héctor Yunes, su compadre el diputado Jorge Moreno, se distinguió con estas notables calificaciones: “Muy bien, maestra, sabemos que hay un buen equipo en ORFIS y que usted es incorruptible y la conminamos a que así se continúe el trabajo”. Brianda Kristel también fue cálida y obsecuente: “Quiero aprovechar el espacio para reconocer el trabajo que ha realizado usted y todo su equipo”. Nora Lagunes hizo breves cuestionamientos, pero no se quedó atrás y terminó felicitándola y reconociendo el trabajo de la maestra que hasta ahora no ha entregado ningún resultado a Veracruz.

En la avicultura fácilmente se ve cuando los pollos están bien maiceados. Y en el congreso estatal el diputado Juan Javier Gómez maneja el grano por costales. En su distrito y en el edificio de Encanto, pone y dispone como pequeño granuja, ajeno e ignorante de lo que marcan las leyes, pero siempre contando con la protección de Cuitláhuac García.  

Cuitláhuac completará su tercer año de gobierno libre y libertino como buen equino en potrero. Sin vigilancia alguna, sin auditorías reales y con una servicial maestra de la simulación auditora que con todo y las medallas que dice tener, no entiende el delicado papel que le corresponde como máxima responsable de la fiscalización en Veracruz.

Ahora se entiende por qué el preocupado señor titular de uno de los tribunales federales en la entidad, andaba desesperadamente buscando gente preparada y con experiencia para apoyar a Delia González en los días en que esta sería nombrada titular del ORFIS, en septiembre de 2019.  

Por desgracia el peor ORFIS del siglo se juntó con el peor gobierno y con la legislatura más pedestre de la historia de Veracruz.  Estamos en el tiempo de la auditoría cero; también de resultados y progreso cero. Y la distinguida maestra seguirá dando los besos que el honesto infante necesite. Ahora todos ellos van por la libre, pero un día no lejano llegará la hora de las verdaderas cuentas.

Publicidad