CALLEJAS QUE NO LLEVAN AL SENADO

Franco Gonzalez

Ayer, en el día dedicado con justicia a los maestros nacionales, es probable que algunos integrantes del medio magisterial veracruzano hayan extrañado las concurridas y amenas fiestas que las autoridades educativas y los sindicatos organizaban en su honor en tiempos pasados.

Los que se dedican a esta noble profesión siempre han tenido en alta estima los reconocimientos y medallas que el gobierno les entrega a los más destacados o con mayor antigüedad en el servicio.

Pero por razones de tipo económico, estas festividades fueron perdiendo la fuerza y alegría de antaño. Igualmente, los cambios en la manera de hacer la política en el país, las crecientes divisiones y la desaparición de los grandes liderazgos, determinaron la forma en que el sistema reconoce ahora al sector sindical más influyente de México.

Independientemente de lo anterior, la sociedad entera suele estar atenta para brindar algún agradecimiento —aunque sea de manera individualizada y con alguna expresión de cariño— a los mentores mexicanos cada 15 de mayo.

Este año electoral plantea distintas situaciones hacia el interior de las diversas agrupaciones sindicales de maestros. En principio, en el estado ya no están dos de los grandes dirigentes que hicieron historia en esta entidad federativa: los maestros Juan Nicolás Callejas Arroyo y Acela Servín Murrieta, fallecidos en los últimos meses.

En Veracruz, Juan Nicolás Callejas Roldan, quien asumió el liderazgo de la sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), es quien después de ser diputado plurinominal y ante la muerte de su padre, se convirtió en candidato a la senaduría por el PRI. En la fórmula lleva como compañera a María del Carmen Pinete.

Sin embargo, ante la decadencia política de ese partido y considerando las diversas escisiones que ha sufrido, las candidaturas a gobernador, a la senaduría y a las diputaciones federales y estatales están en serio riesgo de perder las elecciones el primero de julio venidero.

A esto hay que agregar, la división del gremio magisterial que desde hace algunos años existe en el país. La CNTE que fundamentalmente sigue a MORENA y el SNTE que carece de un liderazgo hegemónico.

Esta semana, las redes sociales han viajado por el estado para comunicar una encuesta que en nada favorece al partido tricolor. Según esta, Pepe Yunes, el candidato por el PRI a la gubernatura, apenas alcanza un 18%. Si esta cifra tan baja, y que coincide con los números del candidato presidencial, es adjudicada al caballero veracruzano de la política, con todo y su amplia trayectoria de 20 años, entonces cualquiera puede preguntarse, qué se puede esperar de un Juan Nicolás Callejas Roldán, quien ha estado envuelto en líos con una dama de su propia familia. También pueden perjudicar los dimes y diretes de los cientos de cafeterías concesionadas en las escuelas, y que, según algunos maestros disidentes y críticos, producen mes con mes, cantidades millonarias que pocos conocen a qué se destinan.

De continuar así, y ante tan complejas realidades magisteriales y políticas, el ciudadano común y corriente puede deducir que por esas oscuras callejas no se llega a ninguna parte, mucho menos al senado de la república.

Franco Gonzalez
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