El próximo 4 de mayo inician las campañas formales en Veracruz. Y ya pueden verse las cosas más claramente rumbo al 6 de junio. El territorio color guinda morenista está adquiriendo matices morados y tonalidades mortecinas mostrando algunas superficies que evocan necropsias malolientes. El PAN se está apoyando en el voto priista y perredista para aumentar efectividad ante la falta de cohesión. El PRI sigue con los vicios del enfermo terminal que no quiere curarse y el PRD trata de amarillar el paisaje jarocho con algunos cacicazgos de pequeño alcance y de disimulada ambición.

Los machuchones obradoristas y los demás ganones de siempre en el espectro electoral no quieren bajarse de las nóminas y los suculentos presupuestos públicos. Pocos son los políticos con liderazgo y efectividad que podrían pasar los tres filtros de Sócrates: porque como preguntaría el filósofo griego, cuáles de ellos tendrán verdad, cuáles tendrán bondad y cuáles tendrán utilidad. El sentido común sugiere elegir a aquellos candidatos que cuando menos tengan dos de esas tres cualidades.

Con un mes completo para reflexionar sobre la decisión de votar y hacia qué partido, es preciso reconocer algunas debilidades en esta elección. En el puerto de Veracruz, la pelea será entre Miguel Ángel Yunes Márquez y Ricardo Exsome, ambos con serios y determinantes claroscuros. En Xalapa el pleito será entre pabellones de plástico. David Velasco quiere terminar con el poco prestigio de Ricardo Ahued y el paso morenista por el ayuntamiento. En Coatzacoalcos Amado Cruz trata de enderezar el barco municipal que hizo aguas, peleándola con Carlos Vasconcelos y Chucho Moreno. Las huestes marcelistas conforman tres grandes ejércitos maestros del pragmatismo político. En Poza Rica Pepe Kirsh trata de anotarle jonrón ganador a los poderosos competidores. Juan Manuel Diez no tiene rival fuerte en Orizaba.

El que se resbaló en peor momento es Héctor Yunes con su doble cachucha y con su video donde presume el acierto en formar el partido Todos por Veracruz que comanda su comadre Yolanda Gutiérrez y algún familiar del fallecido cacique Cirilo Vázquez. Otro de los aciertos en negativo lo da Cinthia Lobato quien quiere ser alcaldesa de Xalapa y concretar al estilo jarocho, otra pareja presidencial tipo Fox y Martita. Otro acierto con tache es la lista de plurinominales del PRI con caras bien nuevas, como las de Anilú Ingram, la que sabe cabecear con gracia y otra cosita, Héctor Yunes, otra vez resbalando hacia la conveniencia, y Marlon (el bueno, porque ahí en el puerto también está Marlon Botas, el malo, a quien también persiguen).

Entre los desconciertos para la gente está el hecho de los 14 candidatos a presidente municipal de Actopan, tierra de caña, mangos, chayotes y papayas, y donde los ciudadanos habrán de recordar el Descabezadero tres días antes para poder votar sin confusión. En Acatlán por razones de pesos el PRI estatal le armó un sainete a Lucero Salazar en el tema del síndico. En Hueyapan de Ocampo el hombre fuerte de Cuitláhuac García logró imponer a su señor padre de apellido Gómez. La pareja Herviz-Copete, caciques de la región de Santiago Tuxtla y Lerdo de Tejada impusieron sus apellidos como marca comercial y política en esos municipios. Todo es para ellos.

Para acabar con el desconcierto morenista, el partido de los obradoristas sacó por fin su lista de candidatos a alcaldes y diputados locales. Por Atzalan aparece Alba Leonila Méndez, una boyante política comerciante de recuerdo azul calderonista y en Tierra Blanca el ingeniero Álvaro Gómez. Entre el listado de los diputados reaparece el célebre Boni Castillo en Papantla y Gustavo Moreno en Misantla.  Entre los desaciertos, junto al de Hueyapan de Ocampo de Gómez Cazarín, está el caso de José Manuel Pozos que requiere Tuxpan para seguir ganando.

Campañas y votos en la mente de los aspirantes. Aciertos, desconciertos y muchos desaciertos se mueven en la mente de los electores. El que se equivoque dos veces será un penitente que no alcanzará el descanso prometido.

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