Hace tres años en Xalapa diversos medios de comunicación ponderaban el trabajo realizado por la socióloga Daniela Griego en la dirección del Instituto de Pensiones del Estado. Coincidían en que la funcionaria había resuelto la problemática financiera de ese organismo, ocasionada por anteriores administraciones. 

En sus declaraciones, algunos directivos de sindicatos magisteriales y de burócratas, confirmaban la situación de estabilidad del IPE. La propia titular del Instituto presumió varias veces el saneamiento financiero que había conseguido en sus años de gestión. 

Incluso el medio político estatal destacaba a la socióloga por su eficiencia y buenos resultados en el gabinete cuitlahuista. En ese tiempo, ella aseguró a los medios que “el gobierno de Cuitláhuac heredará un IPE fuerte y con estabilidad financiera”.

El 10 julio de 2024 la propia ingeniera Rocío Nahle anunció que Daniela Griego continuaría apoyando en el IPE, donde—agregó—“ha duplicado las reservas, ha hecho un excelente trabajo en el gobierno de Cuitláhuac, y le he pedido que nos siga apoyando en el IPE, es un perfil de primera”, recalcó generosa. Otras expresiones periodísticas exaltaban un “IPE saneado” o “El milagro del IPE”.

Con esas medallas la señora consiguió la candidatura de su partido para contender por la alcaldía xalapeña, que ganó sin problema en la contienda municipal de 2025. Pero entonces hubo señales. Desde ese triunfo electoral algo sucedió en el entorno íntimo de la alcaldesa electa, y su propia gente lo vio y le observó algunos pasos preocupantes.

Primero, el haber enfilado a la sindicatura, a un personaje cercanísimo que ya hacía asesoría de cabecera, que astutamente comenzaba a operar todo lo concerniente con la integración del equipo y las posibilidades de negocio. Este individuo empezó a manipular la relación con los integrantes del cabildo y a estudiar áreas estratégicas que manejaría desde su oficina.

También identificaron a profesionistas sin perfil, orientados por el futuro síndico hacia puestos especializados o técnicos, que nunca podrían dirigir con eficacia, entre ellos, la Comisión Municipal del Agua y Saneamiento (CMAS), Protección Civil, Contraloría, Desarrollo Económico, Turismo, Desarrollo Urbano y muchos más.  

Así inició la debacle municipal mientras Griego veía el Parque Juárez. En el primer semestre de gestión surgió el desastre en CMAS, denunciado por una valiente funcionaria que aportó pruebas; otros más, la contaminación del Lago de Las Ánimas y la aparición de cientos de baches por toda la ciudad. Y en el segundo semestre, el evidente desastre por deslaves, desplazamiento de laderas, intensas lluvias, inundaciones y taponamiento de colectores pluviales, que causaron dos lamentables muertes. Esta circunstancia será repetible y hasta ahora no se conocen medidas de corrección o de protección a los vecinos y damnificados. Y de este penoso caso, se acusó de omisión del deber legal a la funcionaria municipal de protección civil. 

Otro aspecto inesperado para la población, fue el descubrimiento de la pésima gestión en el relleno sanitario de El Tronconal, donde la fuga de lixiviados de algunas celdas, han afectado sembradíos cercanos. La PROFEPA y las autoridades ambientales tuvieron que tomar medidas extremas en un área que el Ayuntamiento presumía ser de primer nivel y con altos estándares. Y la sociedad se pregunta ¿Esto es transformación y segundo piso, o fraude descarado? Pero no es todo. 

En el tema de seguridad pública municipal, la población vive angustiada porque no hay suficiente vigilancia en la ciudad y los robos y los delitos de todo tipo suceden en zonas céntricas y en las áreas suburbanas día y noche.

Daniela Griego se encuentra en el ojo del huracán y la sociedad no sabe si es por ceguera de la alcaldesa o por ineficiencia. Quizá el confiar demasiado en el síndico que tiene su fama, sea una de las culpas en que ella incurre. Pero lo más lamentable sería pensar que simple y llanamente se trata de un caso de ineficiencia operativa en la máxima autoridad. 

Y para preocuparnos más sobre el tema Griego, de manera inesperada, salió hace pocos días la gobernadora Nahle a fijar su posición sobre el IPE. Sí, en efecto, el Instituto de Pensiones del Estado, el mismo organismo pensionario, que hace poco era un fino ramillete de renovadas maravillas financieras. 

Dijo Rocío Nahle el pasado 28 de septiembre a los medios de comunicación: “El IPE enfrenta un déficit de casi 4 mil millones de pesos cada año y le pedí al titular de SEFIPLAN revisar distintos mecanismos para modificar la situación financiera del organismo, sin afectar a los pensionados”.

Después de esa impactante noticia, habrá que hacer esta pregunta a la gobernadora y a la alcaldesa: ¿Con esa “eficacia” que mostró en el IPE, está operando el Ayuntamiento la señora Daniela Griego?

Un cuestionamiento de altísima preocupación. Porque hasta ahora, la eficiencia no ha aparecido en ningún sitio del Palacio Municipal y tampoco hay resultados convincentes para la sociedad.     

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