El día de ayer el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció el aumento del salario mínimo en México. Aunque habrá un salario mínimo mayor en la zona fronteriza con Estados Unidos (aumento del 100%), el monto de incremento en el resto del país será un poco superior al 16%, para rebasar los 102 pesos diarios y los tres mil pesos al mes.

Instituciones especializadas calculan que serán alrededor de 9 millones de mexicanos- y que, según otras mediciones, pueden ser hasta 10.7 millones -los beneficiarios con esta justiciera e histórica medida del presidente de la república, lo que indica que el impacto favorable lo sentirán cuando menos el 26 por ciento de las familias mexicanas, que en total sobrepasan los 34 millones en todo el territorio. De ese número, cerca del 29 por ciento de ellas están encabezadas por una mujer que tiene la responsabilidad de su dirección y manutención.

Éste, que es un primer resultado concreto por haber votado por el partido Morena y por AMLO en las pasadas elecciones federales, es el que recibirá a partir de enero de 2019 una nación conformada por 124 millones de personas.

Es posible que esta resolución implique un leve incremento inflacionario pero también significa que habrá una ligera mejoría en la distribución de la riqueza nacional y una probable reactivación de la economía en las regiones. 

Las autoridades responsables de la hacienda pública, de los temas laborales y de la economía nacional deben haber instrumentado los mecanismos de control necesarios para que el beneficio se traslade a una elevación de los indicadores socioeconómicos en la población más necesitada.

En México se sabe que un importante sector de la economía nacional se sostiene con los trabajadores informales y con la pequeña y mediana empresa, que tendrán que esforzarse por cumplir con estas disposiciones salariales.

Se ha comentado favorablemente la integración del presupuesto de egresos de la federación para el año siguiente, el cual dará prioridad al cumplimiento de los diversos compromisos asumidos por López Obrador en su campaña a la presidencia. Sobre todo, el apoyo a los estudiantes y a los jóvenes que no han tenido un primer empleo. Otro de ellos es el relacionado con el aumento de los subsidios a los adultos mayores y el tema de la federalización del sistema nacional de salud, recientemente anunciado.

El énfasis en el desarrollo social y el combate a la pobreza son los signos de los nuevos tiempos de la Cuarta Transformación y la República Amorosa que impulsa Andrés Manuel López Obrador.

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