Una de las necesidades más apremiantes en la sociedad es que el Estado garantice la protección de la salud. Es cierto que la Constitución de la república estipula en su artículo 4 ese derecho humano, pero la realidad es que ha sido una de las graves fallas del sistema político mexicano, ya sea por actos de corrupción o por la ineficacia para operar los centros de salud del país

Desde su arribo a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador ha dicho que la salud y seguridad son dos de los grandes retos que enfrentará el gobierno federal y por ello se fortalecerá el sistema nacional de salud con el apoyo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el resto de las instituciones médicas

El presidente mexicano reconoce que el rezago en esta materia no es un problema que se pueda resolver de inmediato. Ofrece que la recuperación será paulatina, porque sabe que el problema es difícil y confía que en dos años se tendrá un buen sistema de salud

La realidad es que en los centros de salud de primer nivel se requiere mejorar la atención médica. En las colonias y comunidades marginadas es necesario que lleguen los médicos y enfermeras con las medicinas básicas. Ahí es donde se sufre y se palpa la miseria, el dolor. De acuerdo a las cifras oficiales, entre el 70 y 80 por ciento de estas necesidades se atienden en esas zonas

En Veracruz, ya en el gobierno de Cuitláhuac García, el área de salud parece estar a buen resguardo con la designación de Roberto Ramos Alor. El médico sureño trae la bata puesta. Sube, baja y recorre los centros de salud de la entidad para ver y entender cuáles son las necesidades reales

Ramos Alor ha demostrado que no es suficiente la cercanía con la gente sino que es más importante estar cerca de los problemas que afligen a todos aquellos que tienen la necesidad de acudir a los hospitales. Pero no sólo se ha ocupado de eso, al interior de la dependencia se habla del buen trato que ha tenido con los trabajadores. Es más, algunos galenos comentan que su colega los ha sorprendido por los gestos humanos y generosos con el que se conduce este personaje

Por ello no debe sorprender que durante la celebración del Día de la Enfermera, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez reconociera y ofreciera la dignificación de los enfermeros y enfermeras del estado, prometiendo integrarlos al Sistema Nacional de Salud que se implementa en los tiempos de la cuarta transformación

Este ajuste administrativo tendrá como uno de los grandes logros basificar a los trabajadores y se homologarán sus salarios. Por ello, lo que se pretende, con la implementación del Programa Unificador de Salud, es que ya no existan enfermeros de primera o de segunda, en los sanatorios de Veracruz

Si estos discursos y promesas se materializan, los funcionarios públicos del sector salud serán respetados y valorados en esencia, alrededor de una sociedad que evita, en todo momento, la distinción entre personas

Las practicas vejatorias, en los derechos sociales, deben erradicarse en todos los sectores y niveles. La sociedad lo implora y el gobernador Cuitláhuac García tiene la palabra.

Publicidad