Las lluvias persistentes e intensas, y quizá el desfogue nocturno de las presas hidroeléctricas en la Sierra Madre Oriental, ocasionaron que en unos cuantos minutos de la madrugada del 10 de octubre pasado se inundaran los municipios pobres de la huasteca baja y las ciudades de Álamo, Tuxpan y Poza Rica, situadas en las márgenes de los ríos Tuxpan y Cazones, provocando una costosa y terrible tragedia.
Pero como suele ocurrir en este país, tristemente la atención gubernamental se está proporcionando con mucha lentitud y con enormes dificultades. La realidad es que se apanicaron o fueron irresponsables e insensibles los gobernadores y los alcaldes de los estados mayormente afectados, y solamente la presidenta de la república mostró preocupación y solidaridad con los miles de damnificados, que 15 días después siguen clamando ayuda.
El problema de Claudia Sheinbaum es que ya no existe el FONDEN (Fondo para la atención de Desastres Naturales) porque fue irresponsablemente desfondado por el expresidente López Obrador y su equivocada estrategia política de gobernar a base de crecientes e insostenibles subsidios sin supervisión ni auditoría real.
Por eso la economía nacional no ha visto mejora en siete años y el ritmo de gasto presupuestal se está sosteniendo gracias al camino más fácil: el endeudamiento público.
No hay creación de empresas y de empleo suficiente, que mueva la economía nacional y mejore la captación de impuestos para sustentar el desbocado gasto del gobierno. En áreas sensibles los presupuestos son raquíticos. Esto hace que la ayuda gubernamental que se pudiera dar ahora (y debemos recordar el reciente desastre natural de Acapulco) sea más bien de tipo anecdótico, tardada y siempre insuficiente.
Por eso la gente desesperada que perdió todo en el norte de Veracruz, agrede e insulta a los gobernantes y funcionarios cuando llegan a sus colonias o comunidades a conocer y tratar de resolver las necesidades sociales.
En la ribera del Cazones en Poza Rica, aún se recuerda la forma burlona y grosera con la que fue increpado por un comerciante el entonces gobernador Miguel Alemán, lleno de lodo en su visita a esa ciudad, al día siguiente de la inundación de 1999. Exactamente igual a como ahora le ocurre a la gobernadora Rocío Nahle cuando viaja a supervisar la ayuda estatal.
El desastre de este 2025 se observa en pueblos pequeños y a nivel urbano, aunque por el número de habitantes, la pérdida mayor resultó en las ciudades de Álamo y Poza Rica, donde las redes sociales siguen mostrando la magnitud del problema y la incapacidad operativa para restablecer condiciones de habitabilidad y tranquilidad familiar.
La semana pasada la doctora Sheinbaum dijo que el gobierno estaba analizando si reubicaban a pozarricenses de las riberas del río Cazones y que ya se contemplaba la construcción de muros de contención en sus márgenes. Afortunadamente la población del país y de otras naciones han estado enviando ayuda solidaria a los afectados.
Sin embargo, ante las tremendas pérdidas humanas y materiales, todos perciben que las autoridades se conducen en cámara lenta y con muy poca empatía. Se acusa a “altos funcionarios” mediocres de ir sólo a tomarse la fotografía y con impecable calzado hacer video para Facebook.
Olvidan que la limpieza del lodo y desechos debiera ser más ágil, que debiera acelerarse la rehabilitación de las viviendas dañadas y el suministro de muebles y enseres domésticos.
La propia reubicación de los asentados en zona inundable ya debiera estarse operando en su primera etapa: la formulación del censo, el diagnóstico, el proceso de cuantificación de daños, de investigación y valuación de predios habitables y susceptibles para llevarlo a cabo, la negociación y adquisición de superficies necesarias.
El desastre y las soluciones por las lluvias e inundaciones de 1999 en esas mismas poblaciones dejaron enseñanza y aprendizaje. En las universidades mexicanas existen trabajos de investigación y tesis profesionales (en formato PDF y disponibles en Google) que detallan el proceso de reconstrucción y que podrían ser obligada fuente de consulta para los funcionarios del segundo piso de la 4T. Por ejemplo, la tesis de licenciatura en geografía en la UNAM, enfocada en el proceso de reubicación en el predio Arroyo del Maíz de Poza Rica, que presentó la joven Lourdes Martínez Mejía en el año 2009. Sólo se requiere interés en hacer las cosas mejor, puesto que dicen ser diferentes y muy humanistas.







