La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) acaba de declarar que 72 municipios veracruzanos tienen algún nivel de sequía y que otros 40 están anormalmente secos. La situación resulta preocupante porque el gobierno de Veracruz no muestra eficacia para atender los problemas graves de la entidad. Por ello se vislumbra un mayor empobrecimiento de campesinos, ganaderos y pescadores.

Organismos empresariales y de productores han alertado que las 210 presas del país tienen reservas solo del 46.4% y hay un 26% menos de lluvias en el territorio nacional, presentándose en este año la sequía más severa desde 2011. En entidades como Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas, Zacatecas, Durango, Querétaro, Michoacán, Guanajuato y Jalisco, hay 16 presas que están a la tercera parte de su capacidad.

Con estas circunstancias se pronostica una menor producción agropecuaria, mayor importación de alimentos y una subida de precios que afectará a toda la población.

Por desgracia en octubre pasado el presidente de la república concretó la desaparición de más de un centenar de fideicomisos, entre ellos el correspondiente al cambio climático y el Fideicomiso de Desastres Naturales (FONDEN) que tenía 6 mil 861 millones de pesos y con el cual el gobierno federal podía hacer frente a desastres provocados por sequías, ciclones, terremotos o incendios forestales. A este fondo se incorporaban aportaciones de los estados de la república que ahora les costará más trabajo encontrar recursos para enfrentar las contingencias naturales o ambientales. 

Pero la sequía de ahora en Veracruz no es el único fenómeno en esta región, ya que está por iniciar la temporada de huracanes del Golfo de México, que tradicionalmente ha dejado destrucción y muerte en diversos municipios costeros a lo largo de los mas de 700 kilómetros de litoral.

En el caso del estado, la población requerirá recursos extraordinarios para poder salir adelante y no retardar más el crecimiento económico y social en áreas rurales y urbanas.

Habrá que estar atentos a lo que informen el gobernador y sus secretarios de Finanzas, Desarrollo Social, Desarrollo Agropecuario, Desarrollo Económico y Protección Civil.

Los municipios del norte del estado suelen ser los mas afectados en época de sequías. Se recordarán las épocas en que los gobiernos locales en turno informaban de la construcción de ollas de agua para contener el líquido y alimentar al ganado y del suministro con pipas. 

Ojalá y que Cuitláhuac García Jiménez tenga algunas alternativas para la atención de esta problemática y no deje a la gente esperando la acción de sus autoridades más cercanas. El FONDEN está enterrado y en el olvido gracias a la 4T, pero las elecciones están muy presentes en productores y trabajadores del campo.

Y el 6 de junio es algo que no se olvida.

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