Andrés Manuel López Obrador no es afecto a recibir críticas debido a que maneja su propia información, haciendo creer que no está sujeta a confirmación y que por ser presidencial es incuestionable. Ha ocurrido en tantas ocasiones, que habría que contabilizar cuántas veces en estos siete meses de gestión, ha utilizado su frase preferida para dar a conocer la realidad que él desea: “¡Yo tengo otros datos!”

No hace mucho armó un escándalo diplomático cuando, supuestamente aconsejado por su esposa, exigió disculpas al gobierno español por la conquista de México. Quizá por esa razón, El País y otros diarios ibéricos siguen puntualmente la realidad nacional y han sido sumamente críticos de Andrés Manuel. Y el día de ayer, el político tabasqueño volvió a subir por la misma frágil escalera, cuando pidió que el periódico británico Financial Times (FT) se disculpara por un severo editorial que no le agradó.

El medio londinense señaló que López Obrador debería hacer caso a la realidad económica del país y hacer a un lado los otros datos que gusta presentar. Ante semejante atrevimiento y afirmación, suscitados después de la abrupta renuncia del secretario de hacienda y de los anuncios diferentes que hablan ya de una recesión, el ejecutivo federal señaló que ese periódico debería ofrecer disculpas a México por no haber denunciado antes la corrupción en que incurrieron sus antecesores en el cargo.

Independientemente de la forma en que ese medio le va a contestar a AMLO, es preciso recordar que en ocasiones anteriores ha sido insistente en resaltar lo negativo de varios mandatarios y expresidentes del mundo. Un ejemplo de ello fue la nota “Peña Nieto, reshuffles as support shrinks”, publicada el 31 de agosto de 2015, que en su parte central expresó: “Enrique Peña Nieto es el presidente menos querido por los mexicanos en los últimos 20 años…las calificaciones aprobatorias sobre su manejo de la educación, el combate al crimen y las drogas, la economía y la corrupción, también van a la baja…La promesa de prosperidad y esperanza se ha desvanecido. En su lugar, los mexicanos han visto una espiral de escándalos de corrupción…”

Los asesores de López Obrador debieron informarle que FT es uno de los más acreditados medios internacionales especializados en finanzas y economía desde su fundación en 1888, cuyos ingresos mayoritarios en este siglo son por la vía del periodismo digital a través de las suscripciones de lectores. Y que desde el año 2015, forma parte del grupo empresarial japonés NIKKEI, una de las firmas globales más importantes en comunicación, la que desde el año de 1950 está encargada de publicar el índice bursátil Nikkei 225 que opera en la bolsa de Tokio.

Este grupo de medios internacionales debe haber registrado también que además de la proclividad presidencial a sacar datos de la chistera y a no utilizar las estadísticas oficiales, el mandatario mexicano desairó la Cumbre del G-20 celebrada a finales de junio pasado en la ciudad de Osaka, perteneciente a ese país oriental. 

Pero si usted tiene “otros datos”, desde este momento le ofrecemos una disculpa.

Publicidad