Las obsesiones empresariales de Cuitláhuac García y del voraz atanasiato en el sexenio anterior, podrían generar en el corto plazo y por exigencia de la sociedad veracruzana, la necesidad de que la Auditoría Superior de la Federación y el ORFIS hagan una revisión a fondo de esos 6 años de fallas, de irresponsabilidades y de los costos y procesos interminables de las obras del Nido del Halcón en Xalapa y del Estadio Luis “Pirata” Fuente de los Tiburones Rojos de Veracruz.
El esqueleto del halcón (porque después de dos años de obras no llegó a nido) dejó muchas dudas en los días previos a la salida de Cuitláhuac. A horas de salir del palacio, el de la mascarada y los machetes habló de un comodato que habría dejado a su sucesora para entregar ese inmueble a un empresario amigo de la 4T. Desde luego sin pensar en la opinión y decisión de la gobernadora Rocío Nahle o del pueblo veracruzano.
La obra que se proyectó en 730 millones de pesos está inconclusa y sin vías de terminar, aunque algunos ilusos piensan que se inaugurará en agosto de este año. Aquí habría que revisar si lo construido está bien hecho, y si el recurso utilizado es estatal, federal o proviene de préstamos de los que siempre se negó haber contratado. Y sobre todo, habría que reflexionar en la conveniencia de dar en comodato a un emprendedor audaz o a un empresario en toda forma.
Además de ese esqueleto, revisar también cómo fue que se determinó construir otro nido, si en los terrenos de la UV ya existe uno desde noviembre de 1998, como sede para el equipo de basquetbol, con capacidad para más de 2,600 personas. Conocer entre quiénes del club cuitlahuista se analizó el impacto ambiental y el costo-beneficio de semejante puntada, que les permitiera obtener suculenta tajada, de lo que caprichosamente, ahora se pretende denominar Arena Macuiltépec, quizá para hacer honores al célebre Atanasio García, forjado en el cerro.
Y sobre el estadio tiburón en Boca del Río, están haciendo una obra que parece que se levantó sobre la misma vieja estructura construida en los años 50 del siglo pasado. De esta obra se mencionan 2,000 millones de pesos de inversión. Habrá que investigar si también provenientes de préstamos o de qué tipo de fondos de inversión. A este estadio, en el año 2004 se le habían colocado palcos de última generación con los colores oficiales de los Tiburones Rojos. La pregunta es si hubo o no, algún dictamen técnico especializado para hacer las obras nuevas, si hubo estudio de factibilidad financiera, o si fue resultado de calenturas a ritmo de salsa para ávidos tiburones cuatroteros.
La gobernadora Rocío Nahle podría pedir a la Auditoría Superior de la Federación (ASF), un Informe Especial de la Administración 2018-2024 del Gobierno de Veracruz, similar al que se realizó al gobierno de Javier Duarte, entregado en octubre de 2017, que arrojó cifras escandalosas de más de 74 mil millones de pesos de irregularidades observadas y que hasta ahora siguen sin resolverse en lo financiero.
Javier Duarte y Cuitláhuac García tienen culpa similar y crearon a decenas de funcionarios mediocres que se volvieron millonarios de la noche a la mañana. A Cuitláhuac también se le debe llamar a cuentas. La gobernadora Rocío Nahle no debe ser omisa. La ASF tiene los archivos y los datos.
Y el ORFIS ha hecho decenas de revisiones y tiene muchas de las hebras de la enredada y sucia madeja del veleidoso régimen cuitlahuista de las simulaciones y de los festivales a granel para inflar presupuestos y carteras.
Y tristemente, ya considerado el peor régimen de gobierno en Veracruz. El régimen de los que “eran diferentes”. El régimen de los subejercicios y devoluciones a la Tesorería de la Federación, de la obra que se prometió pero que no se hizo, de la obra minúscula de mala calidad, de la inseguridad pública sin atención, el de la secretaría de salud cargada de robos del pillo Sisniega; el régimen de las desapariciones de personas y de las fosas de cadáveres en varios municipios, el de la pobreza y rezago que jamás atendió el simulador exsecretario de desarrollo social.
¿O acaso Nahle requiere más razones para hacerlo, para castigar a ladrones del erario y para demostrar que en verdad ama a Veracruz?