Nadie puede negar que esta entidad federativa está viviendo momentos sumamente difíciles a causa de la inseguridad, de la corrupción e impunidad en la administración pública, así como de la ingente deuda gubernamental con los bancos, contratada durante los años que lleva este complicado siglo XXI. Pero desgraciadamente para los veracruzanos, esos no son todos los temas que le quitan el sueño a la población.

El domingo pasado, el portal Eje Central dio a conocer una noticia sobre las divergencias de las cifras de desempleo nacional entre la UNAM y el INEGI. Lo más lamentable que nos descubre ese valioso trabajo de investigación, es el hecho de que en esas estadísticas, Veracruz aparece en primer lugar en el rubro del desempleo, con una porcentaje cercano al 19% de personas que habiendo buscado un empleo, no lo consiguieron.

Y la pregunta que cualquiera puede hacerse, es cómo va a hacer el gobierno estatal que se hará cargo a partir de diciembre próximo, para que puedan crearse esas fuentes de empleo tan necesarias para poder mejorar las condiciones de vida de la población. Cómo crear riqueza, cuando el estado tardará muchos años en pagar esos fuertes empréstitos con la banca. Cómo traer inversiones, si el territorio está copado por bandas delincuenciales que están prestas a quitar sus capitales a empresarios y familias de bien. Cómo atraer turismo a ciudades donde existe una pasmosa facilidad para realizar atracos en fuentes de trabajo e instituciones bancarias, además de los altos índices de secuestros y desapariciones.

Cómo resolver un problema de tales dimensiones, si, como se deduce de esa alarmante noticia, uno de cada cinco veracruzanos que buscaron trabajo, no tuvieron oportunidad de conseguirlo, en ninguna época.

La sociedad en su conjunto debe esforzarse por buscar el crecimiento y restaurar el dañado tejido social en Veracruz. Las heridas no pueden vencer a las posibilidades de cura. Debemos trabajar por volver a la olvidada normalidad. Y quizá el camino del humanismo y de los equilibrios racionales puedan empujar el progreso y el bienestar de la población.

 Por eso, en esta fecha en que se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, debiéramos reflexionar en el llamado a la conciencia y a la vuelta a la naturaleza, que ha hecho el sociólogo Guillermo Rodríguez Curiel en la entrevista concedida a Palabras Claras y Noreste.net con este motivo. Además de reiterar los delicados problemas relacionados con el ambiente, y de brindar una serie de diagnósticos y propuestas de solución, el reconocido activista clama por dar prioridad a los recursos naturales: “Somos naturaleza, venimos de ella y debemos cuidarla; no fuimos hechos en fabrica o a mano”.

Que no sea un grito en el desierto. Veracruz y los veracruzanos lo merecen.

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