La doctora Mariela Hernández García es la nueva Secretaria de Salud en Veracruz. Es egresada del Instituto Politécnico Nacional y ha laborado como médico general en clínicas privadas del norte el país y como directora en el hospital Pedro Coronel Pérez del municipio de Las Choapas. 

Por su formación de izquierda y su reconocida actividad médica en Cerro de Nanchital, una lejana localidad de ese extenso municipio, donde ella nació, fue invitada por la gobernadora Rocío Nahle a comandar una de las dependencias más grandes y complejas del gabinete.

Estudió la carrera de médico general y homeópata; también fue diputada federal de su distrito (Minatitlán) y alcaldesa de Las Choapas hasta el 31 de diciembre pasado. La doctora afirma que la confianza y sensibilidad humanista le vienen del ejemplo de sus progenitores, especialmente de su señor padre, quien fue un esforzado profesor de escuela.

Desde la semana anterior, Mariela Hernández debe haberse enterado de las complicadas circunstancias del sector salud en estos tiempos. El principal problema para los gobernados, es que aumentó la carencia por acceso a los servicios de salud, como ha reiterado el INEGI, pasando del 19.4% existente en el año 2016, para llegar al 40.7% en 2024. La cifra más grave y alarmante en este instante en Veracruz.

Otra bomba de tiempo es el de la terrible corrupción señalada por la Auditoría Superior de la Federación, donde las irregularidades en el gasto de salud en la época cuitlahuista, representaron el 24% del monto total observado, y que el año pasado obligó al gobierno de Rocío Nahle a presentar la denuncia o denuncias correspondientes contra el ingeniero García Jiménez y el equipo de finos ladrones que medraron a sus anchas en esa dependencia, liderados por el director administrativo Jorge Eduardo Sisniega, aquel habilidoso norteño del antifaz, que debe responder el daño patrimonial causado, con suma de desvíos por más de 2,000 millones de pesos.

Otro más y de gravedad mayor para la población, es el problema de la Diabetes Mellitus y sus miles de muertes en la entidad, que es la segunda causa de defunción en la entidad. Junto a este tema, debe analizarse el tema de la Obesidad y resolverse el apremiante caso del brote de Sarampión que ya llegó a Veracruz y que exige vacunación oportuna y medidas de prevención y control.

Y algo que seguramente le recordará personalísimas horas negras a la doctora Mariela Hernández, es el asunto que tanto insiste la doctora Patricia Ponce, la coordinadora del Grupo Multisectorial de VIH-Sida en Veracruz, que requiere urgentemente apoyo para suministrar leche de fórmula a recién nacidos de mujeres afectadas por esa fatal epidemia, carencia que ha obligado al Colectivo a salir a las calles y pedir ayuda a la sociedad, cuando se sabe que existen fondos federales para estas complicaciones que implican una actitud humanista y generosa, como se atribuye a la titular. 

Además de todo lo anterior, bueno sería que la señora Secretaria, revise con prioridad que los trabajadores reciban puntualmente sus remuneraciones, bonos y estímulos, y no se les vuelva a querer pagar su trabajo como en los odiados tiempos de las mañosas listas de raya del porfirismo.

Los veracruzanos esperan que esta dama profesional y luchadora, consiga los resultados que necesita Rocío Nahle para sostenerla en el cargo. Que con buena salud se ponga de moda a Veracruz. No más equivocaciones en una instancia donde no se pueden permitir errores e irresponsabilidades.  

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