A mediados del año 2003, cuando el destino de Veracruz se cruzó con el de Fidel Herrera Beltrán, junto a él apareció un muchacho delgado y avivado que no se le despegaba y que a veces se encargaba de resolver pequeños problemas del entonces senador de la república.

Se trataba de Érick Lagos Hernández, un joven abogado egresado de la Universidad Veracruzana, quien durante varios años había laborado junto al político de Nopaltepec. En ese tiempo, muchas personas que Fidel no podía atender, eran recibidas en audiencia de café por Erick.

Con esa inercia, cuando pasó la campaña a la gubernatura, Érick ya tenía una cauda de políticos a su lado. Jóvenes como él, en cuya cercanía iría construyendo un equipo para lo que pudiera llegar después. A sus leales llegó a confiarles cómo era Fidel; quienes de los cercanos no tenían nivel para crecer a más; cuáles eran los más voraces; y a cuál de ellos lo gobernaba su gran vanidad, que lo derrotaría en el futuro.

Desde ese tiempo afianzó sus alianzas, el secretario más cercano a Fidel y más tarde diputado local, Secretario de Gobierno y diputado federal. Una de ellas, su compadre Genaro Mejía. Otra más, Rogelio Franco, su ex compañero en la universidad, de enorme utilidad para moverse en los terrenos de la izquierda veracruzana. Para los tres jóvenes y decididos políticos, recursos económicos suficientes. Su lema: “a mí, nomás ponme donde hay; yo me encargo”.

Los tres políticos, hábiles para conseguir billetes y muy semejantes para manipular gente. Todavía se recuerda la ingenuidad de Héctor Yunes, quien confiaba a ciegas en su valedor Érick para alcanzar la gubernatura, por sobre la secreta intención de Fidel. Y se observa una alianza Flavino-Érick para colocar a Genaro como Secretario de Gobierno del gobernador fugaz. De Rogelio Franco, su extraordinaria habilidad en los terrenos siniestros. Polifacético para guardar lealtades y billete.

En la víspera del gobierno de Yunes Linares, la prensa dice que el joven Rogelio, sin mayor merecimiento, será el secretario de gobierno. Si ya lo fue Genaro, él por qué no. Y esto es lo de menos. Rogelio ocupará la silla, porque es bueno para jinetear. Las funciones, todo mundo lo duda. Miguel Ángel será el gobernador y el decididor de todo.

Sin embargo, hay algo que pocos notan. La idea transexenal de Fidel, la logrará Érick. Ya fue, ya colocó a Genaro, y está a punto de colocar a Rogelio. Excelente creador de figuras, todas de su ganadería. Buena forma de alentar el laguismo.

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