México y los mexicanos están cayendo a balazos en una guerra que se acerca a los quince años. A lo largo y ancho de la nación, la delincuencia organizada parece tener el control de la vida pública. Durante este tiempo de enfrentamientos constantes, donde siempre hay bajas humanas, la sociedad ha terminado de perder la poca confianza que tenía en las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

La gente coincide en que ya no se sabe con quién se está tratando. El crimen y la impunidad tocan a todos los sectores de la sociedad. Y no son pocos los casos en que autoridades y delincuentes están mezclados con importantes actores sociales y productivos. Esta triste realidad se percibe en áreas rurales y en grandes ciudades.

Mientras las instituciones de seguridad y procuración de justicia siguen fallando y el país continúa en declive, el presidente Enrique Peña Nieto trata de colocar a su sucesor en la opinión de los votantes, de cara a la elección del año próximo. Y para no empeorar las cosas, el primer mandatario busca llevar una buena relación con su homólogo norteamericano.

Desde el año pasado, ha cedido en todo lo que ha querido Donald Trump, buscando que éste no pase de las palabras a los hechos en torno a la catarata de amenazas vertidas contra los mexicanos y el país. En el reciente encuentro del grupo de los 20 países más desarrollados del mundo, Peña Nieto y Videgaray informaron que sólo percibieron murmullos trumpianos sobre la construcción de su famoso muro divisorio.

Coincidentemente, han deslizado que el gallo a destapar para la grande es Aurelio Nuño Mayer, el secretario de educación pública, quien durante un evento multitudinario se hizo famoso cuando habló a estudiantes de primaria de la importancia de “ler” (leer), siendo corregido a bote pronto por una niña que le escuchaba atenta.

Quizá por vestir de rosa los tiempos políticos, y para hacerle ver a la población que todo marcha de maravilla en el país, han aparecido varias noticias halagüeñas que hacen pensar que México sí ha visto progreso en este sexenio. He aquí algunos ejemplos:

Con cierta frecuencia en este mismo año, hemos sido enterados de que las remesas de los migrantes en Estados Unidos van a la alza, aún con los reiterados ataques y amenazas de Trump.

En el mismo tenor informativo, hace unos días, se nos comunicó la firma de un “extraordinario” acuerdo comercial para la exportación de azúcar al país del norte. Anteayer, Peña Nieto nos informó del inusitado incremento de empleos, en millones, superior a regímenes pasados.

Ayer mismo, los periódicos especializados en temas económicos, dieron a conocer, a ocho columnas, el descubrimiento de importantes yacimientos petrolíferos en el Golfo de México, que se podrán explotar, gracias a los nuevos y convenientes esquemas de negocios con empresas extranjeras.

Grandes noticias ha dado el gobierno de Enrique Peña. Mientras tanto, los equipos políticos y el PRI, se organizan para mostrarnos al mejor Aurelio Nuño y sus grandes posibilidades para alcanzar la presidencia de la nación.

Los mexicanos pueden seguir esperando y escondiéndose de las balaceras para no caer. Y para lograr el progreso y poder hablarle de tú a tú a los Estados Unidos, Nuño Mayer avisa que a partir del año 2018, el inglés será obligatorio en todo el sistema de educación pública del país.

Casi, casi, nos están diciendo que con Nuño viene un mundo feliz.

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