Conforme avanzaban los meses, el programaVeracruz comienza contigo iba repartiendo por miles las despensas alimentarias que se entregaban a los beneficiarios (y a muchos aprovechados) en pequeñas cajas con diseños en tonalidades verdosas. La maquinaria funcionó a la perfección cuando llegaron las campañas electorales para renovar alcaldías. Al concluir los comicios, algunos de los municipios importantes fueron para el partido Morena, entre ellos Poza Rica, Xalapa y Coatzacoalcos.

Pocos escándalos se presentaron en ese trabajo quirúrgico con acento yunista, uno de ellos ocurrió en Juchique de Ferrer, donde los ineptos perredistas de la secretaría de gobierno ocasionaron acusaciones mediáticas debido a unos cientos de despensas manejadas tontamente por una novel candidata a alcaldesa, promovida desde esa área. Pero no pasó a mayores, al final los resultados estatales indicaron que la mecánica VCC funcionaba y que podía asegurar un triunfo azul en las elecciones a gobernador.

Pero también había que afrontar problemas de índole personal y pasional en el equipo principal. Un incidente conyugal en lo alto del gabinete descontroló un poco a los máximos niveles de decisión. El inesperado divorcio de Indira -casada pocos meses antes-, a causa de un indiscreto romance con un compañero de origen libanés, se ganó el humor y la rumorología jarocha, pero todo quedó en chistes de café y memes en redes. Eran semanas en que se proyectaba su incursión en la alta política a través de una senaduría plurinominal por el Partido Acción Nacional.

Ante la salida de Indira Rosales, el gobernador ascendió a José Rodrigo Marín Franco, quien era el subsecretario de desarrollo social y humano. En lugar de éste, subió al servil pero efectivo Ulises, quien tenía toda la línea del estero y del candidato a gobernador. Ante esa oportunidad de oro y con el compromiso de llevarlo al triunfo, el ahora subsecretario manejaría con mayor libertad los recursos y decisiones del programa.

Si en 2017 se aprobaron mil 498 millones de pesos para despensas, dotaciones de leche pasteurizada, calentadores, pisos firmes, techos, sanitarios y estufas ecológicas, para el año 2018 tendría que haber mayores recursos. Cerca de 2 mil 400 millones más, serían destinados a afianzar el combate a la pobreza y la gubernatura siguiente. Y había una suculenta cifra de recursos federales del Fondo para la Infraestructura Social FISE para aumentar el programa de construcción de cuartos adicionales en zonas con alta marginación.

Con toda la infraestructura humana y operativa, las entregas de apoyos para el combate a la pobreza aumentaron y se dieron ahora a través de tres opciones: la primera, como acciones directas del programa Veracruz comienza contigo; la segunda, como apoyos que enviaba la candidata a senadora Indira Rosales. Y una tercera modalidad, que mostraría visos interesantes y que permitía obtener importantes recursos adicionales. Para eso utilizarían a la acreditada Congregación María Trinitaria (CMT), asociación civil legitimada desde hace veinte años y con notoria presencia nacional. Y en este último tema, Ulises Alarcón Osorio podía mostrar sus relaciones, sus aptitudes y sus visionarios alcances.

Los solicitantes de María Trinitaria, acostumbrados a pagar el 50% de lo que recibieran, no se opondrían a participar de lleno. Al estilo Fidel, se trataba de una inteligente y atractiva sinergia del gabinete yunista. Los recursos provenientes de los trinitarios irían a una cuenta bancaria, como condición antes de recibir los suministros, las despensas y los apoyos de los programas sociales del gobierno de Veracruz, costeados totalmente con recursos públicos. El esquema no podía fallar y no habría problema alguno. Miguel hijo iba a ganar la elección. No había más que discutir.

De paso, se sembraría una prometedora alianza a futuro con María Trinitaria.

Y mañana continuarán más papeles.

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