Sin saberlo ni consentirlo, estudiantes y maestros suelen ser apreciados objetos de manipulación durante las épocas de elecciones. Meses antes de que inicien formalmente los procesos comiciales, en los ámbitos magisteriales y universitarios empiezan a darse manifestaciones o señales que tienen que ver con pasarelas de candidatos, negociaciones políticas e incluso con actos de promoción del voto.

Aunque por el momento no hay elecciones en Veracruz, en este mes hemos conocido la realización de sendas reuniones con esos sectores, dejando ver aspiraciones e intereses del grupo en el poder.

Inició en el Estadio Xalapeño, durante la reunión masiva del Sindicato Estatal de Trabajadores al Servicio de la Educación (SETSE), donde la campanada publicitaria fueron los vehículos que se rifaron entre los maestros y la presencia del ejecutivo estatal con su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez, precandidato a la gubernatura por el PAN.

La política continuó este lunes en Xalapa, cuando el brillante gimnasio de la Unidad de Servicios Bibliotecarios de la Universidad Veracruzana (USBI) se convirtió en una bonita charola de plata para el gobernador veracruzano, que esa mañana no recibió reclamo de dineros pendientes, y además se ofreció como maestro honorario y soltó en prenda su apoyo a una mayor autonomía. El motivo del encuentro con los estudiantes universitarios fue el inicio de cursos de la universidad.

Por lo que se observó en la USBI, el ordenado entusiasmo juvenil comprueba que la rectora es una excelente organizadora de eventos, nada más. La muestra la había dado en marzo de 2016 con la multitudinaria marcha universitaria por el centro de Xalapa, donde acompañada por alumnos y maestros y con el apoyo de miles de solidarios xalapeños, exigía deudas impagadas por Javier Duarte.

El pago de los dos mil trescientos millones de pesos reclamados en aquel tiempo, jamás se dio en los meses subsecuentes, y con seguridad no se efectuará en lo que resta del bienio yunista, si consideramos que la propia rectora, anunció hace poco que en estos meses ha obtenido ahorros por 500 millones de pesos. Lo anterior es apreciado por el gobierno de Yunes Linares, que no cuenta con recursos para pagar adeudos de ningún tipo.

Es posible que la reelección de Sara Ladrón de Guevara haya sido palomeada en el campus este lunes por el que manda en Veracruz. Quizá por esa razón, ella prefirió dejar de insistir en los pendientes financieros, y así prolongar su placentera estancia en la loma de rectoría.

Y por si fuera poco para Yunes Linares, ese día constató que la sinergia entre el equipo gobernante, los maestros del SETSE y la Universidad Veracruzana está operando a plenitud para lo que venga y convenga.

En los meses siguientes esa alianza será alimentada con el fin de mantenerla y fortalecerla. La eternización de sus líderes es tema que dominan bien. Son entornos propicios para las reelecciones.

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