Los expertos en la cosa pública aseguran que desde el momento en que los políticos mexicanos se ven en una curul como senadores, de inmediato empiezan a soñar en la gubernatura. Y pudiera creerse que la razón de tal pensamiento esté fundamentada en lo que representa esa importante posición, y también en el respaldo que ellos pudieran poseer en el aspecto político, económico o de otra naturaleza.

Representando al estado de Veracruz -por las diferentes vías legales-, este primero de septiembre llegarán seis senadores a la Cámara Alta del Congreso de la Unión. Gloria Sánchez Hernández -que tomará el lugar que le cedió Rocío Nahle García para irse al gabinete federal-, Ricardo Ahued Bardahuil, Dante Delgado Rannauro, Julen Rementería del Puerto, Indira de Jesús Rosales San Román y Claudia Esther Balderas Espinoza, quien será la senadora más joven en la moderna sede de la avenida Reforma en la Ciudad de México.

Varios de ellos ya se mencionan como prospectos a la siguiente gubernatura, aunque eso no signifique que lleguen a ser candidatos a la elección.

A lo largo de los años, senadores de diversos partidos han sido opciones, prospectos o candidatos a la gubernatura, pero en los años recientes sólo lo consiguieron Miguel Alemán y Fidel Herrera. Si revisamos las posibilidades de los que entrarán al senado este año, observamos circunstancias diversas.

La maestra Gloria Sánchez Hernández tiene una larga carrera en las luchas sociales y en la izquierda veracruzana, y ahora bajo las siglas de MORENA, pudiera convertirse en candidata y después en la primera mujer que gobierne al estado.

Ricardo Ahued Bardahuil podría iniciar desde ahora una exitosa campaña, pero para poder convertirse en candidato, primero tendría que modificarse la constitución local, la que dispone que el interesado debe haber nacido en este estado o ser hijo de veracruzano. El empresario es nativo de Pachuca, Hidalgo, desde donde llegó con su familia a Xalapa, siendo apenas un niño.

Aunque si esa modificación ocurriera, la que podría ser candidata es Rocío Nahle, la futura secretaria de energía en el gabinete de López Obrador. Y bajo tal condición, Ricardo tendría que olvidarse de esa idea, al igual que la maestra Sánchez Hernández.

Otro que va a buscar la gubernatura -por el PAN- es Julen Rementería, quien para ello tendría que remontar primero las divisiones de su partido y, más que otra cosa, el desprestigio que carga debido a su mediocre y cuestionada gestión como exsecretario de infraestructura y obras públicas en el gobierno de Yunes Linares.

Con todo y que ya fue gobernador sustituto, Dante Delgado conserva el gusanitode llegar a ser gobernador mediante el voto. Quizá lo motiven las viejas generaciones de políticos que se reafirman día a día en el cielo morenista junto a Andrés Manuel.

 Siguiendo ese ejemplo podría buscar la gubernatura este pragmático dirigente naranja, que se mueve con gusto en la izquierda, en el centro, en la derecha, o dónde mejor le convenga. Algunos criticarán su edad cronológica, pero la realidad es que el alvaradeño mantiene vigor y ambiciones como para aceptar ese reto a manera de retiro político.

En cuanto a las dos jóvenes damas -Indira de Jesús y Claudia Esther- debemos esperar a conocer su desenvolvimiento en el gran escenario del Congreso, antes de imaginarlas como candidatas a la gubernatura.

Aunque, como ya comprobamos con la tómbola morenista y con las raras alianzas y construcciones partidarias de los azules, tampoco debemos descartarlas de esa posibilidad.

Por lo pronto, las tres mujeres y los tres hombres se integrarán en septiembre al Senado de la República, y como aquellos políticos de antaño, estos también tienen su corazoncito y, más de uno de ellos, hermosos y estratégicos planes para seguir disfrutando los caminos del poder y sus jugosos negocios.

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