Jesús Lezama

Aún es pronto para saber si la Cuarta Transformación ha ganado, lo que se puede decir es que ha convencido a medias. La cansina conferencia mañanera resiste, y si resiste, aguanta. Algún día se escribirá “lo que AMLO nunca dijo”

Las versiones que leemos o escuchamos sobre López Obrador y su 4T son un relato más o menos ficticio y podemos pasarnos la vida discutiendo sobre lo que dijo o no dijo, el espíritu, la idea, permanece, todos los días teje una leyenda.

Y es natural en un hombre de costumbres. A menudo no nos damos cuenta de la importancia de lo que vivimos hasta que ha pasado un tiempo. No se trata de exagerar episodios, lo importante es no perder la memoria y el registro de los hechos.

En un contexto tan politizado, es lógico que se escriban relatos que refuerzan la convicción de la maldad del otro y de la santidad del propio. Ese es el aire mesiánico que entusiasma.

Si en el México de la 4T se dice que hay una ideología de izquierda, entonces la izquierda necesita el mito para poder leerla y redimirla. 

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