Jesús Lezama

Todo se deja al tiempo. Con el tiempo nos distraemos, intuimos lo que puede acontecer. De el tiempo se dice todo y nada. Hasta el momento, nadie ha podido demostrar dónde comienza y dónde termina el tiempo. El tiempo forma parte de nuestra esencia humana. El tiempo hace imprescindible hablar del mismo tiempo. 

Si ahora miramos los tiempos del Poder Judicial en Veracruz, los movimientos y acciones relacionados a lo precedido y sucedido en los últimos tres años en esa institución, así como en el ambiente político nacional y estatal, quiere decir que llegó el tiempo de limpiar muchas cosas en ese Poder.

El próximo 2 de diciembre tendrá que designarse a una persona al frente del Poder Judicial en el estado para los próximos 3 años. Los inquietos magistrados de siempre, necesitados de reflectores, se mueven para ser vistos por los nuevos mandamases en Veracruz. 

Todo está escrito y lo escrito está. El tiempo que vive México y Veracruz requiere de servidores públicos con un 90 por ciento de honestidad y 10 por ciento de experiencia, ya lo dijo el que ahora marca el tiempo en la nación.

“Sabia virtud de conocer el tiempo” escribió Renato Leduc. 

Los agravios, de muchos integrantes del Poder Judicial, fueron bien registrados. 

Así que: “No hay tiempo que no llegue, ni deuda que no se pague.” 

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