Mientras el estado atraviesa por momentos críticos de inseguridad y una alarmante desabasto de medicamentos en los hospitales públicos, la estructura del gobierno estatal desplegó una operación masiva de acarreo y presión sobre la burocracia para garantizar un lleno total en la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum al estadio “Beto Ávila”.
Desde las primeras horas de este jueves, redes sociales y reportes ciudadanos evidenciaron en Xalapa la movilización de decenas de autobuses de pasajeros en distintas dependencias y municipios, coordinados para trasladar a cientos de empleados públicos y contingentes hacia la zona conurbada Veracruz-Boca del Río.
Madrugue, calor extremo y filtro de asistentes
En Xalapa, trabajadores de diversas dependencias estatales fueron citados desde las 8:00 de la mañana para abordar las unidades. La logística obliga a los empleados a permanecer en las inmediaciones del recinto deportivo desde el mediodía, expuestos a sensaciones térmicas que rozan los 40 grados centígrados, pese a que el evento está programado para las 3:30 de la tarde y con probabilidades de iniciar con horas de retraso.
A diferencia de convocatorias anteriores, la selección de personal respondió a un riguroso filtro interno. Fuentes gubernamentales filtraron que solo se incluyó a personal de confianza o con perfil controlado, buscando evitar protestas o abucheos que empañen la presentación del informe presidencial, escena que se ha repetido en otros estados del país.
Malestar social y críticas en redes
La difusión de imágenes sobre la flotilla de autobuses desató indignación entre los usuarios de redes sociales, quienes denunciaron el uso impropio de recursos públicos y el condicionamiento laboral al que son sometidos los trabajadores de la administración pública.
Entre los comentarios más virulentos contra la administración que encabeza la gobernadora Rocío Nahle, ciudadanos señalaron la contradicción entre la movilización institucional y las deficiencias prioritarias de la entidad:
- “Puros acarreados y trabajadores obligados a asistir a escuchar todas las mentiras…”
- “Qué lamentable ver cómo manipulan a la gente y derrochan dinero.”
Aunque la gobernadora difundió una invitación abierta a la ciudadanía afirmando que el acto busca rendir cuentas de los beneficios federales para la entidad, la imagen exterior muestra una movilización forzada que contrasta con el descontento por las deficiencias en salud y seguridad que aquejan al pueblo veracruzano.








