(SPI).- La deshidratación de alimentos es una alternativa útil para revalorizar las cosechas del campo mexicano, aseveró el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Veracruzana (UV), Adrián Vidal Santo.

El académico expuso que debido a los bajos precios que les pagan por sus frutas y hortalizas, muchos campesinos prefieren regalarlas en el mejor de los casos y en el peor, dejar que se pierdan.

“Si ellos deshidratan sus cultivos y mantienen la calidad de sus nutrientes, podrían vender sus productos hasta al triple de su valor y exportarlos, acción que si bien requiere inversión, se pueden buscar apoyos para llevarla a cabo”, mencionó.

El docente comentó que la mayoría de las personas acostumbra consumir productos frescos del campo y tienen la concepción errónea de que un producto deshidratado es de mala calidad; sin embargo, cuando a éste se le agrega agua vuelve a su volumen original con la mayoría de sus propiedades intactas.

El trabajo de deshidratación de un producto inicia con un proceso de pre-tratamiento, en donde es limpiado y cortado para posteriormente colocarlo dentro de unos secadores en donde circulan corrientes de aire caliente, el cual paulatinamente quita la humedad al producto.

A los productos deshidratados se les puede agregar un valor añadido, como brindarles una textura crujiente o nutrimentos en pequeñas cantidades, lo cual aumenta su precio en el mercado.

“Muchos de los alimentos que actualmente se producen a nivel mundial se desperdician, y el deshidratado es una excelente alternativa para dar solución a esas mermas”, enfatizó.

Mencionó que una fruta u hortaliza deshidratada aumenta su periodo de caducidad, y aunque cada producto es diferente, en promedio pueden ser comestibles hasta por un periodo de un año.

“El proceso de deshidratado permite a los productores del campo no malbaratar su producto y ayuda a crear fuentes de empleo que apoyen la economía nacional”, dijo.

Adrián Vidal reveló que estados como Michoacán trabajan la técnica de deshidratado con gran éxito y que los productos resultantes abaratan costos de transporte y alargan su vida de consumo.

“Se debe dar a conocer a los productores del campo esta alternativa y que es una opción viable para comercializar sus productos a buen precio”, enfatizó.

Dijo finalmente que los productores que quieran trabajar con la técnica de deshidratación deben acercarse a las universidades que realizan investigación al respecto, ya que cuentan con datos específicos como las temperaturas requeridas para deshidratar determinados productos, sin que pierdan su valor y nutrientes.

Publicidad