Con 472 votos a favor, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó el nombramiento del maestro Aureliano Hernández Palacios Cardel como nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), decisión que se concretó en medio de una mayoría previamente alineada en torno a su candidatura.
Anterior a la llamada “votación democrática”, la bancada de Morena y sus aliados recibió línea directa para respaldar la designación de Hernández Palacios Cardel, por lo que el resultado en el recinto legislativo se perfilaba desde antes de que iniciara el proceso formal.
El nuevo titular de la ASF no es ajeno al órgano fiscalizador. Actualmente se desempeñaba como Auditor Especial de Gasto Federalizado, cargo al que fue designado en octubre de 2025 por el auditor superior David Colmenares. Desde esa posición tenía a su cargo la revisión del uso de los recursos federales transferidos a estados y municipios.
Su trayectoria dentro de la institución comenzó en 2018, cuando ingresó como director general de Auditoría del Gasto Federalizado, nivel “D”. A partir de entonces fue escalando posiciones dentro de la estructura administrativa del organismo hasta integrarse al círculo directivo.
En el entorno legislativo y administrativo se le identifica como un perfil cercano al oficialismo, condición que refuerza la línea de continuidad que Morena busca mantener en el organismo responsable de vigilar el ejercicio del gasto público federal.
Antes de incorporarse a la ASF, Hernández Palacios Cardel ocupó la Dirección General de Administración en la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México. Es de origen veracruzano, economista y cuenta con estudios de maestría en políticas públicas, además de una trayectoria en distintos cargos dentro de la administración pública.
El nuevo auditor superior también es hijo de Fernando Aureliano Hernández Palacios Mirón, quien fue secretario particular de la presidenta Claudia Sheinbaum durante su gestión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México a partir de enero de 2022.
La ruta política que antecedió a la votación dejó claro el respaldo de la mayoría oficialista para consolidar su llegada al máximo órgano de fiscalización del país. Con ello, la ASF queda en manos de un funcionario formado dentro de la propia institución, cercano a su actual conducción y con vínculos con el entorno político del actual gobierno federal qe encabeza Claudia Sheinbaum.







