En medio de un conflicto por el abasto de agua en la comunidad El Pintor, el alcalde de Chalma, Jilly Edson Argüelles, optó por la ruta institucional: diálogo directo, claridad financiera y respaldo económico, en contraste con lo que actores locales califican como intentos de politización del problema.

Desde el inicio, el edil estableció contacto con los habitantes, incluso fuera de los espacios oficiales, para explicar una limitante estructural; la comunidad administra de manera autónoma los recursos del servicio de agua, lo que impide una intervención inmediata con presupuesto municipal destinado a otras localidades. Aun así, Argüelles no se replegó y ofreció una aportación extraordinaria de 30 mil pesos para fortalecer un fondo comunitario de 80 mil pesos, acuerdo que fue aceptado por los propios beneficiarios.

La entrega del recurso —planteada en un esquema público y transparente— debió reprogramarse por motivos de gestión institucional fuera del municipio, sin que ello implicara cancelación o incumplimiento. Sin embargo, las manifestaciones registradas posteriormente evidenciaron una escalada que, para distintos liderazgos locales, no corresponde a la naturaleza del acuerdo previamente alcanzado.

En ese punto emerge el componente político. Voces de la región atribuyen la movilización a la injerencia del subsecretario de Turismo, Jorge Flores, a quien señalan de capitalizar una demanda legítima para generar desgaste al gobierno municipal. La acusación se le vincula con prácticas de presión que buscan reconfigurar espacios de control político perdidos, utilizando como vehículo causas sociales sensibles.

Mientras la administración municipal sostiene una postura de apertura, incluso asumiendo un costo financiero en una comunidad cuyos ingresos no forman parte de la hacienda local, desde el ámbito externo se incentiva la confrontación como herramienta de posicionamiento.

Argüelles ha reiterado que el apoyo será entregado conforme a lo pactado y bajo criterios de transparencia, al tiempo que ha llamado a fortalecer la organización interna del comité de agua para evitar recurrencias en el problema. El mensaje es consistente: corresponsabilidad comunitaria acompañada de respaldo institucional.

Lo ocurrido en El Pintor no sólo refleja un conflicto por servicios básicos, sino también la disputa el control político en el ámbito local. Entre la gestión y la presión, Jilly Edson, alcalde de  Chalma, apuesta por el dialogo y apertura hacia todos los habitantes de ese municipio,

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