La alcaldesa Daniela Griego fijó una postura que ha encendido cuestionamientos sobre la apertura institucional del Ayuntamiento a la posibilidad de que niñas y niños hagan Cabildo en Xalapa.
Durante una intervención reciente, la edil no solo se manifestó en contra de la propuesta, sino que además evidenció desconocimiento de la misma. “¿Cuál es el sentido de hacer cabildo con las niñas y los niños?”, cuestionó. Acto seguido, admitió no conocer a fondo la iniciativa, aunque adelantó que votaría sobre ella sin haberla revisado.
Griego afirmó que no desea que la infancia replique las conductas de la clase política. “Yo lo que menos quisiera es que los niños y las niñas se parecieran a los adultos, a los ediles, a los diputados”, declaró, trazando una distancia explícita entre el ejercicio público y la formación cívica temprana.
En congruencia con esa visión, dejó clara su negativa: “Yo no estaría de acuerdo en que vinieran a sesionar los niños y las niñas”.
El posicionamiento exhibe una tensión evidente frente a los discursos oficiales que promueven inclusión, participación ciudadana y cultura democrática desde edades tempranas. Bajo esta lógica, programas como los “Jueves de Puertas Abiertas” pierden consistencia si se tratara de la niñez.
La señal política es que en el Cabildo xalapeño, la participación infantil no tiene cabida. Mientras el discurso insiste en que las nuevas generaciones son el futuro, en la práctica se les excluye de los espacios donde ese futuro comienza a construirse.






