Un nuevo derrame de hidrocarburo con una extensión inicial de 12.7 kilómetros fue detectado en el Golfo de México, frente a las costas de Campeche. La Red Corredor Arrecifal advirtió que el contaminante podría alcanzar las playas de Veracruz y Tabasco ante la llegada de futuros eventos de Norte.
El incidente, registrado el pasado 10 de septiembre cerca del complejo petrolero Balam a 46 millas náuticas al norte de Campeche, mantiene en alerta a comunidades pesqueras y colectivos ambientales debido a la falta de transparencia sobre el volumen y tipo de sustancia vertida.
Versiones encontradas entre Pemex y ambientalistas
- Postura oficial: Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró que el ducto dañado fue reparado mediante una envolvente metálica con pruebas de presión exitosas. A través de un comunicado emitido el 15 de septiembre, la empresa descartó riesgos para las costas y afirmó que mantiene vigilancia en la zona.
- Señalamientos civiles: La Red Corredor Arrecifal denunció que Pemex omitió informar la cantidad exacta de hidrocarburo emanado durante los cinco días que, aseguran, duró activo el derrame, así como la ausencia de evaluaciones sobre el daño al ecosistema marino.
Este caso representa el segundo incidente de gran magnitud en el Golfo de México durante 2026. El antecedente ocurrió el pasado 14 de febrero en la zona de Abkatun-Cantarell, el cual provocó afectaciones en litorales de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con residuos detectados en playas hasta el mes de agosto.
Exigen transparencia y plan de restauración
Ante la vulnerabilidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México —un sistema que conecta más de 125 arrecifes a lo largo de 650 kilómetros entre Tamiahua y Paraíso—, más de 20 organizaciones ambientales, pesqueras e indígenas lanzaron un extrañamiento a las autoridades.
Los colectivos, entre los que figuran Greenpeace México y diversas cooperativas de la región, demandaron la realización inmediata de estudios en agua, sedimentos y flora marina, además de un informe detallado sobre el estado de la infraestructura petrolera y un plan integral de mitigación para proteger la biodiversidad costera.








