El estado de Veracruz se ha colocado a la cabeza del país en mortalidad por diabetes mellitus, según reportes recientes elaborados por la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), lo que confirma la dimensión del problema sanitario en la entidad.
Las cifras correspondientes al cierre de 2024 y al avance de 2025 ubican a Veracruz con la tasa más alta de fallecimientos por esta enfermedad a nivel nacional: 130.9 muertes por cada 100 mil habitantes, un indicador que supera con amplitud el promedio del país.
Tan solo entre enero y junio de 2025, cerca de cinco mil personas murieron en territorio veracruzano a consecuencia de complicaciones asociadas con la diabetes, lo que mantiene a este padecimiento como la segunda causa de defunción en la entidad.
Los registros epidemiológicos también muestran una marcada diferencia por género. Datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica señalan que en las primeras semanas de 2026, el 65.5 por ciento de los casos detectados corresponde a mujeres.
En materia de nuevos diagnósticos, al cierre del año pasado se reportaron más de 29 mil 400 pacientes adicionales, lo que posiciona a Veracruz en el cuarto lugar nacional en incidencia de Diabetes Tipo 2, solo por debajo de entidades con mayor población como el Estado de México y Jalisco.
Especialistas en salud pública advierten que el incremento constante de la enfermedad responde a una combinación de factores: hábitos alimenticios inadecuados, falta de actividad física y diagnósticos tardíos que impiden controlar el padecimiento a tiempo.
Las autoridades sanitarias también alertan que la diabetes se ha convertido en una de las principales causas de discapacidad en la entidad, debido a complicaciones severas como pérdida de la visión, insuficiencia renal y amputaciones, condiciones que además generan una fuerte presión sobre los servicios de salud.
Frente a este escenario, instituciones médicas han reforzado el llamado a la población para realizar revisiones periódicas de glucosa, especialmente entre personas con factores de riesgo, con la intención de contener una tendencia que sigue creciendo y que mantiene a Veracruz entre los focos rojos del país en materia de salud pública.







