Las llamadas “camionetitas de la salud”, presentadas por el gobierno estatal como parte de una estrategia para mejorar el abasto de medicamentos en hospitales, fueron captadas realizando una tarea muy distinta: recoger libros de texto en una imprenta privada.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran varias unidades oficiales en las instalaciones de Marya Editorial, empresa ubicada sobre la carretera Las Trancas–Coatepec. La escena generó cuestionamientos inmediatos sobre el uso de vehículos que, en teoría, forman parte de la logística para distribuir medicamentos en hospitales del estado.
El programa de estas unidades fue impulsado por la administración estatal encabezada por Rocío Nahle, con el argumento de fortalecer la cadena de suministro de medicinas y material médico en distintas regiones de Veracruz. Sin embargo, las imágenes difundidas evidencian que al menos algunas de estas camionetas han sido utilizadas para tareas ajenas al sistema de salud.
La empresa involucrada, Marya Editorial, pertenece a Martín Martínez Mesa y Janine Pale Leal. Tras la polémica, esta última confirmó que las camionetas del gobierno estatal acudieron al lugar, aunque aclaró que no transportaban medicamentos.
Según su explicación, las unidades estaban recogiendo libros de texto impresos en esa imprenta, los cuales serían trasladados como parte de la logística gubernamental para la distribución de materiales educativos.
La aclaración, lejos de cerrar el tema, terminó por avivar las críticas. Usuarios y observadores cuestionaron que vehículos presentados como parte de una estrategia sanitaria -en un estado donde persisten quejas por desabasto de medicinas en hospitales- se utilicen para transportar otro tipo de productos.
El episodio vuelve a colocar bajo la lupa el uso de recursos públicos y la verdadera función de estas unidades. Mientras el discurso oficial presume una estrategia para garantizar medicamentos, las imágenes muestran camionetas de salud cargando libros. La contradicción resulta difícil de ignorar.
En el Veracruz de hoy, el de moda, la escena recuerda a La Chimoltrufia, el personaje creado por Roberto Gómez Bolaños Chespirito: un gobierno que promete una cosa, hace otra y luego intenta explicarlo todo bajo la lógica del célebre personaje: “Pos, como digo una cosa, digo otra”.
En medio de hospitales que siguen reportando carencias, la pregunta queda en el aire: ¿para qué se compraron realmente las camionetas de la salud?







