A través de sus propias publicaciones en redes sociales, el alcalde de Coatzintla, Jorge Adrián Alanís Monterrubio, hizo visible su consumo de vapeadores, dispositivos electrónicos cuya comercialización y distribución quedaron prohibidas a nivel nacional mediante una reforma aprobada por Morena, partido al que pertenece.
En su cuenta oficial de Facebook, el edil difundió imágenes en las que se le observa portando y utilizando un cigarrillo electrónico, incluso dentro de su despacho en el Palacio Municipal, lo que generó críticas por parte de usuarios de la plataforma.
La prohibición de los vapeadores entró en vigor el 16 de enero de 2026, como parte de una estrategia federal para reducir los riesgos a la salud pública asociados al uso de estos dispositivos. Si bien la ley no contempla sanciones para los consumidores, sí establece penas de hasta ocho años de prisión para quienes los vendan, distribuyan o comercialicen.
Usuarios de redes sociales señalaron una falta de congruencia ética por parte del alcalde, al tratarse de un funcionario público que, además, tiene responsabilidad directa en la promoción de la salud dentro del municipio. Las críticas apuntaron a que la exhibición del consumo podría debilitar futuras campañas municipales de prevención de riesgos sanitarios.
De acuerdo con la Ley General de Responsabilidades Administrativas, los servidores públicos deben conducirse bajo principios de legalidad, integridad y ejemplo ante la ciudadanía. Especialistas en salud han advertido que el uso de vapeadores representa un problema de salud pública comparable al tabaquismo tradicional, debido a la dependencia crónica y los daños pulmonares que puede provocar.
En México, la prohibición de estos dispositivos busca, principalmente, proteger a la población joven ante el incremento en su consumo, pese a que en años recientes se ha registrado una disminución en el uso de cigarros convencionales y un aumento en el de cigarrillos electrónicos.







