En vísperas del 14 de febrero, cuando la ciudad suele vestirse de rojo y perfume, el frío ha impuesto su propia lógica: las heladas de las últimas semanas dañaron cultivos y encarecieron las flores entre 20 y 50 por ciento en Xalapa y municipios aledaños.
Productores y comerciantes describen afectaciones severas en plantaciones, especialmente de rosas, la especie más demandada en la temporada. La combinación de escasez y alta demanda presiona los precios justo cuando el mercado alcanza su punto más alto del año.
Vendedores explican que las bajas temperaturas aceleran el deterioro del producto y elevan los costos de reposición. La docena de rosas, que se ofrecía en 150 pesos, ahora se comercializa en 200. En variedades consideradas accesibles, como Polar y Margarita, el ajuste también es visible: de 70 u 80 pesos, la media docena pasó a 120.
El impacto es grave para el consumidor ni para el pequeño comerciante. Sin embargo, el sector confía en que el 14 de febrero reactive las ventas y compense, al menos en parte, las pérdidas derivadas del clima.
Entre la fragilidad de los pétalos y la crudeza del termómetro, el mercado floral enfrenta una temporada donde el romanticismo compite con la realidad productiva: el amor se celebra, pero este año cuesta más.







