Como es costumbre, cada 15 de septiembre algunos gobernadores y presidentes municipales cometen errores protocolarios durante la ceremonia del Grito de Independencia o agregan arengas fuera de lugar, lo que les vale la burla, el meme o el repudio de la ciudadanía.

En esta ocasión, Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, puso de moda a la entidad al omitir dar una arenga para el pueblo veracruzano, pero incluyó una para la Cuarta Transformación. Tampoco cantó el himno nacional ni saludó a la bandera una vez que le hizo entrega de la misma a la escolta conformada por elementos del Ejército. Además, salió con un vestido jarocho, al estilo Tlacotalpan.

El gobernador de Puebla, el morenista Alejandro Armenta, erró al decir en sus arengas “Leonario Vicario” en lugar de Leona Vicario, una de las mujeres que la mayoría de los mandatarios incluyen al conmemorar el inicio de la Independencia de México. 

Juan Carlos Hernández Rath, presidente municipal de Escárcega, Campeche, se equivocó al decir la arenga “¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez”, en referencia a la insurgente que fue una pieza clave en la conspiración de Querétaro, y en su lugar dijo: “¡Viva Josefa Ortiz de Pinedo!”.

Asimismo, el morenista Erasmo González Robledo, presidente municipal de Ciudad Maderas, Tamaulipas, confundió a la insurgente con José María Morelos y Pavón, al decir “Josefa María Morelos y Pavón”. 

Por su parte, Clara María Castro Jonguitud, presidenta municipal de Axtla de Terrazas, San Luis Potosí, ondeó la bandera con el águila volteada. 

La presidenta Claudia Sheinbaum también llegó a las arengas de algunos municipios, como en el de Santa Cruz Xoxocotlán, donde la edil, Nancy Benítez, dedicó dos gritos a la primera mandataria del país.

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