Después de balaceras, ataques a policías, ejecuciones y disparos en plena vía pública, el Gobierno de Veracruz anunció que ahora sí enviará más elementos de seguridad al norte del estado, donde la violencia ya había tomado turno.
La gobernadora Rocío Nahle García informó que se reforzará la presencia de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad Pública en Poza Rica, Tihuatlán y Espinal, tras un fin de semana que incluyó policías atacados, homicidios y un taxi baleado con un bebé a bordo.
En Tihuatlán, elementos estatales fueron agredidos a tiros y los responsables huyeron sin problema. En Espinal, dos personas murieron en un ataque directo; el menor que viajaba en el taxi sobrevivió, detalle que no alcanzó para calmar la zona. En Poza Rica, los disparos también se escucharon en la colonia 27 de Septiembre, mientras un empresario fue privado de la libertad.
Pese al saldo, la gobernadora aseguró que el estado avanza en eliminar la impunidad y que hay bajos índices de desempleo, por lo que, en teoría, todo va bien. La paz, explicó, llegará con más patrullas, después de los hechos.
Mientras los refuerzos van en camino, la violencia ya pasó lista.







