La diputada local e integrante del Grupo Legislativo “MC-PRD-DSP”, Ivonne Trujillo Ortiz, presentó una iniciativa de reforma al Código Penal de Veracruz, con la finalidad que las niñas y adolescentes que hayan sido abusadas sexualmente y hayan quedado embarazadas de dicho pederasta, puedan abortar sin ser penalizadas por ello.

Por lo que de adicionarse la fracción V al artículo 154 de dicho ordenamiento, la pederastia podría ser otro motivo más para abortar.

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En tribuna, insistió que es necesario una revisión de las causales de no punibilidad para acceder a la interrupción legal del embarazo en niñas y adolescentes víctimas del delito de pederastia.

La legisladora refirió que a la fecha las fracciones III y IV de dicho numeral establecen que la mujer puede interrumpir el embarazo cuando de no hacerse quede en peligro de muerte a juicio del médico que la asista, oyendo éste la opinión de otro facultativo, siempre que ello fuere posible y la demora no aumente el riesgo.

También se permite cuando a juicio de dos médicos exista razón suficiente de que el producto padece una alteración que dé por resultado el nacimiento de un ser con trastornos físicos o mentales graves y se practique con el consentimiento de la mujer embarazada.

En la exposición de motivos, recordó que a nivel nacional existe un protocolo para la “Prevención del Abuso Sexual a Niñas, Niños y Adolescentes” implementado por el “Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia”, y un Acuerdo por el que se exhortó a los Congresos locales a homologar sus Códigos Penales en materia del delito de pederastia con los artículos 209 bis y 209 ter del Código Penal Federal para tipificar a la pederastia como delito grave.

Apuntó que, en Veracruz, de acuerdo con datos de la Dirección General de Información en Salud del Gobierno Federal, en los últimos diez años, mil 209 niñas veracruzanas fueron obligadas a concebir un hijo producto de un acto de pederastia.

Adicionalmente, citó un estudio que elaboró el Colectivo “Equifonía AC” , en el que se señala que la mayor cantidad de niñas abusadas sexualmente y obligadas a tener un bebé se encuentra en el segmento de los 12 años, al registrar 696 casos entre los años de 2008  y 2018; le siguen las menores de 11 y 10 años, con 300 y 223 casos, respectivamente.

Abundó que el año en el que se presentaron más casos de niñas que concibieron a un hijo fue en el 2011 con 243 registros; sin embargo, el 2018 porcentualmente es el que mayor índice reporta, ya que con 36 casos concentra poco más del 10 por ciento de la incidencia nacional.

La diputada sostuvo que subsisten aún profundas inequidades entre hombres y mujeres, que propician situaciones de maltrato y violencia hacia los grupos en condición de vulnerabilidad en función del género, la edad, la condición física o mental, la orientación sexual u otros factores, que se manifiestan cotidianamente.

Finalmente mencionó que la “Organización para la Cooperación y el Desarrollo” (OCDE), reveló que México ocupa el primer lugar en abuso infantil, con más de cuatro millones de niñas y niños víctimas de acoso y abuso sexual. “Estas cifras muestran la gravedad del problema que vivimos a nivel nacional y mundial”, estableció.

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