La burocracia en la Dirección de Transporte Público mantiene paralizados a cientos de taxistas en el estado. El proceso de verificación de autenticidad para los documentos notariales requeridos al dar de alta una unidad llega a demorar de dos a seis meses, tiempo en el que los concesionarios quedan imposibilitados para regularizar su servicio.
Así lo dio a conocer Pedro Fernández Fernández, presidente de la Alianza de Transportistas y Anexos de Veracruz, quien detalló que este embotellamiento administrativo ocurre cuando la dependencia coteja los papeles con las notarías o el Registro Público de la Propiedad. Aunque se trata de un trámite gratuito, la lentitud institucional termina por ahogar económicamente a los trabajadores.
La urgencia radica en que gran parte de los vehículos fueron adquiridos mediante créditos automotrices. Al no poder dejar las unidades detenidas mientras pagan las mensualidades, muchos choferes se ven forzados a salir a trabajar en la informalidad, contraviniendo el reglamento que exige concluir el trámite antes de prestar el servicio.
Para frenar esta problemática, la agrupación solicitó formalmente a Transporte Público que otorgue permisos provisionales de circulación a los concesionarios que acrediten la propiedad de la unidad, permitiéndoles laborar de forma legal mientras la autoridad concluye el cotejo de papeles.
Fernández Fernández aclaró que el gremio no busca evadir la ley y respaldó las acciones de vigilancia contra el cobro excesivo de tarifas o el boletinaje de taxis totalmente irregulares; sin embargo, hizo un llamado urgente para agilizar los procesos internos y no castigar a quienes intentan cumplir con la norma.







