Tras resistir más de una década con los precios congelados y absorbiendo solos los incrementos operativos, concesionarios del servicio urbano en la capital veracruzana ven finalmente una luz en el camino. La reciente actualización de la tarifa del transporte público llega para aliviar una crisis financiera que amenazaba con paralizar a varias empresas del sector.

Así lo confirmó Óscar Luis Ceballos, presidente de la Sociedad Cooperativa del Servicio Urbano de Xalapa, quien detalló que desde 2014 el gremio no registraba un ajuste en el costo del pasaje. Durante esos 11 años de rezago, los empresarios tuvieron que solventar por su cuenta el constante encarecimiento de insumos básicos:

  • Combustibles: El diésel mantuvo una racha alcista insostenible para las finanzas de las rutas.
  • Mantenimiento diario: Los costos de aceites, refacciones y llantas se dispararon.
  • Costos operativos generales: El ingreso por usuario resultaba insuficiente para cubrir la operatividad de la flota.

Un ‘respiro’ para la modernización

La reactivación de las gestiones gremiales derivó en que la administración estatal autorizara la actualización tarifaria el pasado 26 de enero de 2026. De acuerdo con el dirigente, este paso formal no solo evita el colapso del sistema, sino que establece las bases para proyectar la renovación de las unidades en la capital.

“Afectó a todos los transportistas del estado; los ingresos ya no alcanzaban. Gracias a las gestiones ante la gobernadora se logró este ajuste el 26 de enero. Con este respaldo y estrategias como el autoconsumo de combustible, buscamos cumplir el compromiso de modernizar el servicio”, puntualizó Ceballos.

Con este ajuste, los prestadores del servicio prevén estabilizar sus balances financieros y avanzar gradualmente en la mejora de la flota vehicular en favor de los usuarios xalapeños.

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