Veracruz cerró 2025 instalado cómodamente en el ranking nacional de la violencia, ocupando el lugar número 11 en homicidios dolosos, justo cuando el discurso federal insiste en que el país vive una histórica disminución de asesinatos. Las cifras oficiales muestran que, mientras México baja, Veracruz va en sentido contrario de la mano de la gobernadora Rocío Nahle.
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, presentados en la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la entidad registró 952 homicidios dolosos al cierre de 2025, lo que representa el 4.1 por ciento del total nacional. Entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, el aumento fue de 4.7 por ciento, suficiente para mantener al estado en el bloque rojo del país.
Solo en diciembre se contabilizaron 77 asesinatos, cifra que mantuvo a Veracruz dentro del grupo de las diez entidades con más víctimas en ese mes. Nada mal para un estado que oficialmente debería ir “a la baja”.
La titular del Secretariado Ejecutivo, Marcela Figueroa Franco, detalló que siete estados concentraron el 50.5 por ciento de los homicidios dolosos del país, encabezados por Guanajuato, Chihuahua y Baja California. Veracruz no alcanzó el “top seven”, pero sí se mantuvo firme en la tabla media-alta de la violencia nacional.
Durante la exposición se destacó que entidades como Chihuahua, Baja California, Sinaloa, Estado de México y Michoacán lograron reducir los homicidios dolosos. Veracruz no. Aquí la violencia incrementó.
A nivel nacional, el Gobierno federal informó que los homicidios dolosos disminuyeron cerca de 40 por ciento entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, con 34 asesinatos diarios menos y el nivel más bajo desde 2016. El promedio pasó de 86.9 víctimas diarias a 52.4. En Veracruz, la estadística parece vivir en otro sexenio.
Desde Morelos, la presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó la reducción nacional a la estrategia de seguridad y a la coordinación entre niveles de gobierno. El problema es que, en Veracruz, esa coordinación no se refleja en las cifras, solo en los discursos.
El balance federal también señala que entre 2018 y 2025 los delitos de alto impacto bajaron 47 por ciento; el feminicidio cayó 15.2 por ciento entre 2024 y 2025, mientras la extorsión aumentó 2.3 por ciento. Veracruz, fiel a su estilo, volvió a desentonar.
Veracruz cuenta muertos. Y mientras en el Palacio de Enriquez se presumen resultados, en el estado las estadísticas siguen escribiéndose con sangre.







