La escalada de violencia en distintas regiones de Veracruz comenzó a impactar de manera directa al sector educativo. En Acayucan, un jardín de niños cerró sus puertas ante presuntas amenazas de cobro de piso; en el puerto de Veracruz, una primaria fue evacuada tras una alerta por artefacto explosivo; y al menos 15 docentes de zonas serranas solicitaron su cambio de adscripción por motivos de seguridad.
En el sur del estado, la inseguridad obligó al cierre del jardín de niños y de la primaria “Luisa Flores Valencia”, ubicados en el barrio Cruz Verde de Acayucan, a dos cuadras del Palacio Municipal encabezado por el morenista Raúl David Salomón García.
Profesores que pidieron el anonimato señalaron que desde hace aproximadamente 20 días la dirección advirtió sobre la posibilidad de suspender actividades ante amenazas relacionadas con presuntas extorsiones. Este martes, el plantel —situado en la avenida Zaragoza, esquina La Peña— dejó de operar de manera indefinida.
El 8 de febrero, el Alcalde declaró públicamente que en Acayucan “la seguridad nunca está garantizada”, una semana después de que la síndica Alma Rosa Flores Doroteo reconociera limitaciones para controlar la seguridad en la periferia del municipio.
En el puerto de Veracruz, la primaria “María Bertha Nava”, en el fraccionamiento Hacienda Paraíso, fue desalojada la mañana del lunes tras recibir una amenaza de bomba alrededor de las 8:00 horas.
El director del plantel informó que se activaron de inmediato los protocolos de seguridad y que elementos de la Secretaría de Marina, así como personal de Bomberos y Protección Civil, acudieron para resguardar el inmueble. Según explicó, la alerta fue recibida a través de un mensaje de WhatsApp que advertía sobre la supuesta colocación de un artefacto explosivo en el interior de la escuela.
En paralelo, el dirigente de la Sección 56 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), José Reveriano Marín Hernández, informó que entre 10 y 15 docentes de las sierras de Zongolica y Huayacocotla, así como del municipio de Álamo, han solicitado su cambio de adscripción ante el clima de inseguridad.
El líder sindical indicó que los incidentes reportados incluyen robos, amenazas y actos de extorsión. Explicó que, como medida preventiva, los maestros son resguardados inicialmente en las supervisiones escolares mientras se gestionan las reubicaciones, con el objetivo de no exponerlos a mayores riesgos.
Los episodios recientes evidencian el impacto de la violencia en comunidades escolares del estado, donde directivos, docentes y alumnos enfrentan condiciones de incertidumbre en el desarrollo de las actividades académicas.







