El Centro Estatal de Cancerología “Dr. Miguel Dorantes Mesa” volvió a quedar bajo observación por el manejo de medicamentos oncológicos, luego de que un nuevo expediente oficial confirmara la baja de fármacos vencidos y dañados con un valor superior a los 533 mil pesos.

La documentación, integrada en el expediente certificado 1273/2025, revela que entre los insumos desechados aparecen tratamientos especializados para distintos tipos de cáncer y padecimientos hematológicos, varios de ellos considerados de alto costo dentro del sistema público de salud.

El procedimiento administrativo fue validado por el Órgano Interno de Control de SESVER, instancia que determinó que existían condiciones para continuar con el trámite de baja y disposición final de los medicamentos almacenados en el hospital.

De acuerdo con los registros oficiales, la mayor afectación económica corresponde al Everolimus de 5 miligramos, comercializado como Afinitor. El expediente reporta la caducidad de 27 cajas con valor individual superior a los 18 mil pesos, lo que generó pérdidas cercanas a los 486 mil pesos.

La relación de medicamentos también incluye ampolletas de Fluorouracilo, así como cajas de Erlotinib y Dasatinib, utilizados en tratamientos contra cáncer pulmonar, pancreático y ciertos tipos de leucemia.

El acta circunstanciada fue levantada el 31 de octubre de 2025 en las instalaciones del CECAN, donde personal médico, responsables de farmacia y directivos reconocieron oficialmente la existencia de medicamentos vencidos y dañados dentro del área de resguardo hospitalario.

Según el dictamen técnico incorporado al expediente, el hospital implementó medidas preventivas para evitar la pérdida de los insumos, entre ellas revisiones periódicas de caducidad, alertas internas y ofrecimientos de transferencia a otras instituciones médicas. Sin embargo, el propio documento admite que parte de los medicamentos no logró ser utilizada antes de vencer.

Este nuevo caso se suma a otros reportes recientes relacionados con la caducidad de medicamentos en unidades médicas estatales. Semanas atrás, el propio CECAN había reportado pérdidas por más de 929 mil pesos derivadas de fármacos vencidos, mientras que el Hospital Regional “Luis F. Nachón” también notificó afectaciones económicas por insumos fuera de vigencia.

La reiteración de estos episodios vuelve a colocar en entredicho los mecanismos de control, distribución y aprovechamiento de medicamentos especializados dentro del sistema estatal de salud, particularmente en hospitales donde pacientes dependen de tratamientos oportunos para enfermedades de alta gravedad.

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