Una grave crisis de salud animal afecta a la capital veracruzana. El albergue Ada Azulreporta la atención de aproximadamente 380 canes infestados por el gusano barrenador, situación que refleja la desidia y el desamparo que padecen cientos de animales en la ciudad, advirtió Azul Fernández, vocera de la organización.
De acuerdo con la activista, la proliferación de esta larva está directamente ligada al abandono callejero y a la omisión de cuidados médicos primarios. Los especímenes que ingresan al refugio presentan laceraciones expuestas y severas sin tratar, escenario propicio para el depósito de huevecillos y la posterior infestación.
Fernández enfatizó que prácticas deplorables como mantener a las mascotas amarradas y a la intemperie aceleran el deterioro físico de los animales, dejando sus defensas vulnerables ante esta parasitosis.Trágicamente, la severidad del avance larvario ha cobrado la vida de varios ejemplares, saturando la capacidad operativa y logística de las redes de rescate local.
Urgen a la ciudadanía a tomar acciones preventivas
Ante la complejidad epidemiológica, las agrupaciones Ada Azul y Dejando Huella emitieron un exhorto urgente a la sociedad xalapeña para extremar precauciones:
- Higiene y curación: Sanitizar, desinfectar y cubrir de inmediato cualquier cortada o raspadura en los animales.
- Diagnóstico oportuno: Consultar de urgencia al médico veterinario si se percibe un olor fétido,secreción o cavidades en la piel del animal.
- Cuidado responsable: Eliminar el encierro a la intemperie y erradicar el abandono para cortar la cadena de contagio y evitar desenlaces fatales.
Las organizaciones reiteraron que la atención médica temprana no solo salva la vida de la mascota, sino que evita una contingencia mayor de bienestar animal en la región.







