La capital del estado volvió a vestirse de luto a finales de septiembre de 2026. Las torrenciales precipitaciones de las últimas semanas cobraron vidas humanas y reavivaron una dolorosa constante: la vulnerabilidad crónica de una ciudad atrapada entre su accidentada topografía, un sistema de drenaje rebasado y el crecimiento urbano desordenado sobre laderas de alto riesgo.

Las tragedias climáticas en Xalapa son capítulos recurrentes de una misma historia que se repite desde hace más de sesenta años.

La estela de la reciente vaguada (Septiembre 2026)

La noche del pasado 28 de septiembre, una línea de vaguada descargó más de 135 milímetros de agua en apenas dos horas. El fenómeno colapsó vialidades y activó los protocolos de emergencia del Plan Tajín, dejando un saldo preliminar de:

  • 31 deslaves reportados en distintos puntos del municipio.
  • 64 áreas de inundación críticas.
  • Suspensión de actividades escolares en 13 municipios de la región central.

La furia de la tormenta cobró dos vidas en hechos separados: Carlos Zepeda González (41 años), quien falleció luego de que un deslizamiento de tierra sepultara parte de su vivienda en la colonia Independencia; y Joselyn Flores Hernández (20 años), atrapada y ahogada por las repentinas corrientes pluviales al interior de su centro de trabajo, el establecimiento Híper San Bruno.

Un historial de luto en las laderas

El colapso de la infraestructura urbana frente a los fenómenos meteorológicos tiene antecedentes fatales que han enlutado a familias xalapeñas en los últimos años:

  • Septiembre de 2024 (Colonia 9 de Abril): La madrugada del 6 de septiembre, el reblandecimiento del terreno —agravado por una fuga de agua no atendida— provocó el desgajamiento de un cerro en la calle 2 Poniente. Una vivienda quedó sepultada, cobrando la vida de tres integrantes de una misma familia, incluyendo a una pareja y su bebé.
  • Agosto de 2021 (El impacto del Huracán Grace): Tras tocar tierra como categoría 3 en Veracruz, Grace se degradó a tormenta tropical, desatando aludes en la periferia de la capital. La tragedia más grave ocurrió en la colonia Brisas del Río Sedeño, donde un cerro sepultó una casa de lámina, matando a una madre de 27 años y a sus cinco hijos (con edades de entre 15 días y 9 años). Un segundo derrumbe en la colonia 21 de Marzo cobró la vida de una niña de 7 años, sumando 7 víctimas mortales en el municipio.
  • Junio de 2020 (Tormenta Tropical): Una precipitación de 122 milímetros causó el colapso de bardas y severos deslaves en Plan de Ayala y la colonia Altamira, dejando cuantiosos daños materiales.

El riesgo latente

De acuerdo con registros históricos, desde 1959 la capital del estado sufre fallas severas en su red de drenaje pluvial y desgajamientos mortales, impulsados por la expansión de la mancha urbana hacia zonas de peligro.

Mientras las políticas de ordenamiento territorial y la modernización hidráulica sigan pendientes, Xalapa continuará expuesta al peligro latente de sus propias pendientes y a los embates de una temporada de lluvias cada vez más agresiva.

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