Una vez más al gobernador Cuitláhuac García Jiménez lo engañan. Según los trascendidos, entre las propuestas para magistrados se encuentra Jacobo Domínguez Gudini.

De Domínguez Gudini se conocen sus ingratitudes, se ha difundido que es un experto en derecho, político, doctor (en minúsculas), ex de todo en materia electoral, aficionado a premios, certificados y medallas que se otorgan -subvencionadas- en colegios, academias o universidades patito; si alguien duda que le pregunten al maestro Dionisio Pérez Jácome.

No lo pierdan de vista, Jacobo siempre participa en bautizos, confirmaciones, primeras comuniones, bodas y hasta divorcios.

Jacobo tiene todas las posibilidades de llegar a ser magistrado, en ese poder importa mucho el tema de los apellidos compuestos, la “alcurnia” y la necesidad de ser reconocidos. No importa la experiencia judicial, es necesario saber mover el abanico y recoger la lisonja.

Hay estilo en ese ámbito y se acostará en buen colchón, aunque sea ajeno. Tiene costumbre.

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