Monjes del templo Shaolin, ubicado en la provincia china de Henan, realizaron una sesión de entrenamiento de kung-fu en compañía de robots humanoides, como parte de una demostración que combina tradición marcial y desarrollo tecnológico.
En un video difundido en redes sociales, se observa a los robots ejecutar movimientos básicos de artes marciales al mismo ritmo que los monjes, replicando posturas, desplazamientos y secuencias con un alto grado de coordinación. Las máquinas siguieron la rutina grupal sin interrupciones y mantuvieron la sincronía durante gran parte del entrenamiento.
De acuerdo con las imágenes, los robots aún presentan limitaciones en ejercicios de mayor complejidad física, ya que no reprodujeron maniobras acrobáticas como las volteretas hacia atrás realizadas por los practicantes humanos.
La demostración llamó la atención por mostrar la interacción entre una disciplina milenaria y tecnologías emergentes, en un contexto que evidencia los avances en robótica humanoide y control de movimiento en China.







