Jiang Yueqin, una mujer de 101 años originaria de la provincia china de Zhejiang, compartió los hábitos de vida que, según su familia, han contribuido a mantener su longevidad y buen estado de salud, pese a tratarse de una rutina poco convencional.

Durante su juventud, Jiang se dedicó por completo al hogar y al cuidado de sus siete hijos. Sin embargo, en los últimos años adoptó lo que su familia describe como un “estilo de vida inverso”, caracterizado por horarios nocturnos y mayor descanso durante el día.

De acuerdo con información difundida por el *South China Morning Post* (SCMP), Jiang permanece despierta hasta aproximadamente las dos de la madrugada viendo televisión y se despierta de manera natural alrededor de las diez de la mañana. Al levantarse, inicia su día con una taza de té verde fuerte.

Su hija, Yao Songping, explicó que este cambio de rutina se produjo hace cerca de dos años, luego de que su madre fuera sometida a una cirugía en la mano. Durante el periodo de recuperación, la familia le recomendó suspender las labores domésticas para evitar esfuerzos físicos, lo que derivó en un aumento de las siestas diurnas y, posteriormente, en un horario nocturno más prolongado.

“A pesar de trasnochar, su calidad de sueño es excelente; se duerme en pocos minutos”, señaló Yao, quien describió a su madre como una persona activa y con energía, pese a su edad avanzada.

La familia destaca que, además de una alimentación adecuada, el descanso y el consumo diario de té verde, el factor determinante en la longevidad de Jiang es su actitud mental. Según su hija, mantiene una disposición tranquila, evita el enojo y no guarda rencores, lo que le permite afrontar la vida con serenidad y equilibrio emocional.

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