En la localidad británica de Bishop Auckland, una vaca sintió demasiada curiosidad por un sumidero, se acercó para echar un vistazo y desapareció al caer por el agujero.
Fue necesario un equipo de cuatro hombres y un tractor para rescatarla.
Cuando fue liberada, la vaca parecía estar muerta pero una vez colocada en la hierba recobró el aliento.
Ahora, el animal ya se encuentra sano y salvo en su rebaño.