Un exmarine estadounidense de 81 años logró ahuyentar a un grupo de ladrones que entraron a su casa en Niles, cerca de Chicago, amenazándoles con un antiguo bastón cachiporra de madera que había heredado de su abuelo, según el periódico Chicago Tribune.

El pasado 4 de noviembre, Dan Donovan y su esposa Barbara recibieron la visita de un hombre que se presentó como trabajador de la compañía eléctrica. La pareja lo dejó entrar a su casa porque el día anterior habían recibido una carta de esa empresa explicando que se realizarían arreglos en su área. El desconocido, que en realidad era un ladrón, condujo a los dueños al sótano con la excusa de tener que revisar la caja de fusibles y, mientras tanto, dos de sus cómplices aprovecharon para ingresar a la vivienda.

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Barbara escuchó ruidos que provenían de la parte de arriba y le gritó a su marido. Ambos subieron y, luego de ver a los otros dos individuos, Dan tomó el bastón de madera que estaba en el comedor y golpeó detrás de la cabeza a uno de ellos. “Estaba tratando de encontrar algún tipo de arma persuasiva, así que recogí el ‘shillelagh’ irlandés [el bastón] y resultó nivelar las cosas, porque logré echarlos de la casa”, cuenta.

Antes de que Barbara se comunicara por teléfono con la Policía, el anciano salió detrás de los delincuentes, que habían estacionado su camioneta cerca de la entrada. Aunque Dan pudo golpear el parabrisas y la ventana trasera del vehículo con su ‘shillelagh’, los intrusos lograron huir y Dan no pudo ofrecer información sobre el número de matrícula, modelo o marca de la camioneta.

La pareja no tiene claro si los criminales extrajeron algo de su propiedad. Al respecto, las autoridades explicaron que el modo de estafa utilizado en la casa de los Donovan es muy común entre ladrones. Estos se hacen pasar por trabajadores de servicios públicos, paisajistas o vecinos y atraen a sus víctimas a una zona específica de su casa, o fuera de ella, mientras sus socios se escabullen en busca de joyas, efectivo y otros pequeños objetos de valor.

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