Salvador Muñoz

Tras la marcha ciudadana del pasado domingo que culminó en el Zócalo de la Ciudad y que se replicó en varios puntos del país, se ha ido cocinando una idea: conformar a partir de la Marea Rosa, el Partido Rosa.

A partir de esta idea, hay dos ramas que parten del nacimiento de un nuevo partido:

La primera: Es claro que tiene rato que hay ciudadanos que ya están hasta el copete de los rojos de siempre del PRI, como de los amarillos de siempre del PRD, como de los azules de siempre del PAN ¡y ni se diga de los nuevos del guinda, de Morena!

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Estaría de más citar el Verde porque en sí, es un satélite del partido que goce del poder… cómodo, convenenciero… y el palero que le acomodan al Naranja…

Es por ello que la Oposición tuvo que recurrir a una figura “ciudadana” (sí, así entre comillas, porque rayaba en blao) para que fuera su candidata… lejos de lo azul, de lo rojo y de lo amarillo…

En pocas palabras, parece que lo que se pretende a partir de estas elecciones, es despolitizar a los candidatos y “ciudadanizarlos”, además, de ser posible, “popularizarlos” con personajes como Xóchitl Gálvez… por eso, ante el movimiento social ajeno a partidos, surge la primera idea del nacimiento del Partido Rosa…

La segunda idea en pos del nacimiento del Partido Rosa es más drástica, trágica incluso, por lo que uno podría presumir que obligaría a todos esos ciudadanos que participaron en la marcha del pasado domingo, a la génesis de una nueva organización política: la derrota de Xóchitl en las urnas.

De ser así, la primera pregunta obligada sería: ¿Qué originó la derrota si había candidata?

Ya la adivino: el rechazo de la sociedad al PRI, al PAN y al PRD… y si a ello le agregamos el oportunismo plurinominal de al menos Alito Moreno y Marko Cortés, poco o nada bien recibido por los ciudadanos pero más que aplaudido por las focas de los partidos…

El movimiento ciudadano del domingo llamado Marea Rosa, debe descansar en fuerzas similares, es decir, ciudadanas… y quién dirigiría la génesis: Pongan a Claudio X… conste, dije “dirigir la génesis”… Ahora que si realmente se cree en Xóchitl como la mejor opción ciudadana para esta elección, por qué entonces no verla como alternativa para ser la dirigente ciudadana del Partido Rosa… sí, igualito como lo hizo en su momento López Obrador o bajándole tres rayitas a estas ideas, Dante Delgado Rannauro y su partido naranja.

La idea no deja de ser mala… y quizás refrescante para una sociedad que ya debe estar harta de los mismos de siempre del PRI, del PAN y del PRD, así como de los nuevos ineptos de Morena y los paleros verdes y naranjas… si fuera de ese modo, bienvenido Partido Rosa… así, sin más nombre que el color.

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