Agustín Basilio de la Vega

En un documento de una organización empresarial nacional (Coparmex) se dio a conocer este fin de semana un balance del primer año del presidente López. El documento presenta los avances, los retrocesos y los pendientes de acuerdo con el criterio de esta organización independiente.

Analizan siete temas, los títulos que usa el documento son sugerentes pero aquí se presenta en forma general: Economía, Finanzas, Seguridad, Estado de Derecho, Educación, Desarrollo y Salud. Lo que más llama la atención son las cifras que, tomadas de fuentes oficiales, resumen el resultado del primer año de gobierno: Inflación del 3.09% Superávit primario del 1%, crecimiento del salario real 1.5%, crecimiento económico del 0% inversión física bruta del -3.3% subejercicio de 151 mil millones de pesos y 97 homicidios en promedio al día.

El domingo, primero de diciembre, el gobierno organizó un mitin para “festejar” al presidente y la sociedad mexicana una marcha al monumento de la Independencia para protestar y pedir un cambio en las políticas públicas que está implementando el gobierno. El primero contó con la presencia de los empleados del gobierno, beneficiarios de programas sociales y ciudadanos vinculados a las nóminas oficiales y el segundo con personas que están excluidas o no dependen del Estado mexicano para trabajar o desarrollarse.

Al zócalo llegaron en camiones de toda la República como tradicionalmente se hace en los eventos político partidistas, hubo gorras, despensas, itacates, ayudas económicas y todo parece indicar que mucho dinero público.  Los que llegaron al Ángel de la Independencia llegaron de manera individual,  espontánea, con sus propios recursos y motivados por miles de mensajes en las redes sociales.

Esta polarización se alimenta desde el palacio nacional con calificativo que no aplican a la realidad pero que separan a la población en pueblo y anti-pueblo para encajonar a los que apoyan o coinciden con las políticas públicas que implementa el gobierno de López y los que consideran que no son adecuadas para el desarrollo nacional.

La campaña de descalificación en contra de los ciudadanos inicia a las 7:00 de lunes a viernes. Allí, sin mayor recato, el presidente acuña indebidamente que la humanidad está dividida en liberales y conservadores para luego derivar que hay prensa libre y “fifí”, honestos y corruptos, etc. De desprecia la opinión de los “expertos”, de los neoliberales, de los “columnistas” y se atiza en contra de los adversarios y medios de comunicación que hacen señalamientos.

Todo lo anterior, viniendo del presidente es muy grave porque se convierte en un ejemplo para  gobernadores, presidentes municipales y servidores públicos que en lugar de estar atentos a las críticas para retroalimentarse, ponen barreras  y se alejan cada día más de la realidad.

Cada uno de nosotros tendrá su propio balance de lo que ocurre en México con la llamada 4T, dependerá incluso de los logros personales, de las circunstancias y de sus propias experiencias. Hacer un juicio objetivo  es muy difícil pero por lo que mi respecta el principal acierto del gobierno es mejorar las pensiones a los adultos mayores y el peor error del Gobierno es haber frenado la construcción de la Infraestructura en México con la cancelación del #NAIM.

@basiliodelavega

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