La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aclaró que los avisos emitidos por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) son de carácter preventivo y no implican restricciones para la aviación civil en México.

La dependencia precisó que el NOTAM (Notice to Air Missions) “no constituye una prohibición, sino una medida de precaución orientada a reforzar la atención y el cuidado en la operación aérea dentro de determinadas regiones del espacio aéreo”. Subrayó que no existen implicaciones operativas para México, ni para aerolíneas u operadores nacionales.

La SICT explicó que el aviso fue emitido exclusivamente para operadores civiles estadounidenses, ya que la FAA solo tiene competencia sobre aerolíneas y pilotos de su país. Agregó que se trata de un mecanismo similar a otros avisos emitidos semanas atrás en el Caribe, ahora extendido al área del Pacífico.

“La SICT reitera que no existe afectación alguna para la aviación civil en México, ni cambios en las condiciones de operación del espacio aéreo nacional, y mantiene comunicación permanente con autoridades aeronáuticas internacionales para dar seguimiento a este tipo de avisos”, indicó.

Ayer, la FAA emitió cinco notificaciones en las que advierte a operadores estadounidenses sobre una “situación potencialmente peligrosa” en espacios aéreos sobre el Pacífico, desde México hasta Ecuador, incluyendo Centroamérica y Colombia. Los avisos estarán vigentes durante 60 días, hasta marzo.

Las recomendaciones piden extremar precauciones al operar en zonas marítimas del Pacífico dentro de las regiones de información de vuelo del Golfo de California en México (MMFR), Centroamérica (MHTG), Panamá (MPZL), Bogotá (SKED) y Guayaquil (SEFG).

Los documentos señalan “riesgos potenciales para las aeronaves en todas las altitudes, incluidos el sobrevuelo y las fases de llegada y salida”. La advertencia apunta a la posible presencia de aeronaves militares estadounidenses operando sin notificación previa o con transpondedores desactivados en esas regiones.

Estados Unidos mantiene un contingente naval en el Caribe como parte de la operación Lanza del Sur, mediante la cual ha destruido embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Pacífico oriental, cerca de las costas colombianas. Ese mismo despliegue apoyó la operación Resolución Absoluta, en la que el Ejército estadounidense capturó el 3 de enero al entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, en Caracas.

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