Organizaciones civiles y colectivos defensores de derechos humanos ambientales solicitaron a autoridades federales, estatales y municipales garantizar la seguridad e integridad de madres y padres de familia de dos planteles educativos ubicados en las inmediaciones de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, ante el anuncio de una movilización pacífica programada para mañana lunes 9 de febrero.

Las escuelas involucradas son el jardín de niños Agustín Melgar y la primaria Abías Domínguez Alejandro, localizadas en la colonia Lázaro Cárdenas del Río, en el municipio de Paraíso. Ambos planteles colindan con la barda perimetral de la refinería y, de acuerdo con los padres de familia, se encuentran expuestos de manera permanente a contaminación ambiental, ruido industrial y riesgos derivados de la operación de instalaciones consideradas de alto peligro.

El pasado 4 de febrero, representantes de más de 200 madres y padres ofrecieron una conferencia de prensa en la que reiteraron su demanda de reubicación inmediata de las escuelas, argumentando que la cercanía con áreas como tanques de aguas amargas y una planta recuperadora de azufre representa un riesgo para la salud de niñas y niños.

Las familias señalaron que desde hace siete años han solicitado el traslado de los planteles a una zona segura, sin obtener respuesta favorable. Indicaron que las escuelas se ubican a menos de 500 metros de instalaciones industriales que podrían liberar ácido sulfhídrico, un gas altamente tóxico, lo cual —aseguran— contraviene criterios establecidos por la Secretaría de Educación Pública para la ubicación de centros escolares.

Como parte de sus acciones, los padres de familia anunciaron una marcha pacífica en las inmediaciones de la refinería. Ante este escenario, diversas organizaciones de la sociedad civil expresaron preocupación por la seguridad de las personas manifestantes, considerando antecedentes de reacciones adversas a protestas en la zona y la relevancia estratégica de la refinería para el Estado mexicano.

En ese contexto, hicieron un llamado a la Presidencia de la República; al Gobierno de Tabasco y sus corporaciones de seguridad; al Ayuntamiento de Paraíso, así como a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, para que se garanticen condiciones que permitan el ejercicio del derecho a la protesta y a la libre expresión sin represalias.

Las organizaciones respaldaron las principales exigencias de las familias, entre las que se encuentran la reubicación inmediata de los planteles fuera de la zona de riesgo; la apertura de un canal formal y permanente de comunicación con autoridades competentes; y la elaboración de un plan de protección civil que permita responder de manera eficaz ante una posible emergencia mientras se concreta el traslado de las escuelas.

Asimismo, solicitaron que se garantice un entorno seguro para personas y colectivos que realizan labores de defensa del medio ambiente y de los derechos humanos en el municipio de Paraíso.

En ese sentido, recordaron que es responsabilidad del Estado mexicano, en todos sus niveles de gobierno, salvaguardar el interés superior de la niñez y garantizar los derechos constitucionales a la salud y a un medio ambiente sano.

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