Un operativo federal en comunidades rurales de la sindicatura de Quilá, en el municipio de Culiacán, desató escenas de pánico entre pobladores tras la detención y posterior liberación de una hija de Ismael Zambada García, líder histórico del Cártel de Sinaloa.

Los hechos ocurrieron en El Álamo, dentro de la zona conocida como El Salado, considerada bastión de la facción criminal “Los Mayos”. En ese punto fue detenida Mónica Zambada Niebla, mientras que en la comunidad de Valle Escondido fue capturado Omar “N”, alias “El Patas”, identificado como operador del mismo grupo.

De acuerdo con información oficial del Gabinete de Seguridad, durante el despliegue elementos federales fueron agredidos por presuntos integrantes del grupo criminal, lo que derivó en un enfrentamiento armado con saldo de 11 personas abatidas. En el sitio se aseguraron armas de alto calibre y equipo táctico.

El operativo generó alarma entre habitantes de la zona. Videos difundidos en redes sociales muestran a mujeres y menores corriendo por caminos de terracería en busca de resguardo, mientras se escuchan detonaciones de arma de fuego. En las grabaciones también se perciben gritos de pobladores que exigían la liberación de la mujer detenida.

Testigos relataron que la movilización incluyó unidades terrestres y apoyo aéreo. En uno de los testimonios se escucha: “La bajaron, la van a regresar”, en referencia al momento en que la mujer fue descendida de una aeronave oficial.

Horas después, autoridades confirmaron que Mónica Zambada Niebla fue liberada y entregada a sus familiares, al no existir órdenes de aprehensión ni vínculos acreditados con actividades delictivas.

No obstante, el caso mantiene atención internacional. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha señalado previamente a la mujer por su presunta relación con esquemas de lavado de dinero ligados al Cártel de Sinaloa, particularmente a la facción conocida como “La Mayiza”.

El contexto del operativo se vincula con la captura previa de Ismael Zambada García en julio de 2024 en Estados Unidos. El capo permanece recluido en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico y espera resolución judicial en las próximas semanas.

La jornada dejó evidencia del clima de tensión que prevalece en zonas rurales de Sinaloa, donde operativos de alto impacto continúan desarrollándose en territorios bajo influencia del crimen organizado.

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